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11 noviembre, 2020

Aramis Ramírez, elegido último inmortal de la clase del 2020

SANTO DOMINGO. El Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano cerró con Aramis Ramírez, el ciclo de escogencia de los deportistas que serán inmortalizados en el LIV Ceremonial de Exaltación que se celebrará este mes de manera virtual.

Así lo anunció hoy el presidente del Comité Permanente del Pabellón de la Fama, doctor Dionisio Guzmán, quien elogió el trabajo de selección hecho por los miembros directivos del Pabellón, de los integrantes del Comité Permanente, que preside Julio Mon Nadal; y de los comunicadores de las asociaciones nacionales de cronistas deportivos, que eligieron a dos mediante el voto electrónico.

“Aramis completa el listado de diez deportistas que exaltaremos en el 54 Ceremonial de este año, después de un trabajo arduo y minucioso de todos los que intervenimos en el proceso de evaluación y selección”, explicó Guzmán, quien recordó que el acto de exaltación se realizará online y no presencial, debido a la pandemia del coronavirus.

Junto al ex beisbolista profesional serán exaltados sus ex compañeros de profesión Ronnie Belliard y Mendy López, dos en baloncesto, Soterio Ramírez y Víctor Chacón; Blanca Iris Alejo, en tenis de mesa; Manuel -El Olímpico- Herrera, en boxeo aficionado; Carlos Yohelín Santa, atletismo; además de los propulsores Rolando Miranda y José León Asensio.

Brillante carrera

Aramis abrazará la inmortalidad pocos años después de su retiro y tras 18 temporadas accionando como uno de los mejores antesalistas ofensivos de su época y entre los más productivos de todos los tiempos.

Sus registros colectivos de por vida pudieron haber sido superiores, a no ser por las lesiones que le persiguieron a lo largo de su ilustre carrera deportiva. Solo en tres ocasiones jugó al menos 150 partidos de los 162 de temporada regular y el tope fueron los 159 del 2003.  Mientras estuvo saludable fue un consistente y temido bateador por poder de extrabases.

El nacido en Santo Domingo el 25 de junio de 1978, inició su fulgurante carrera con los Piratas de Pittsburgh, que lo contrataron en 1994 como agente libre internacional, a través de su representante en el país, Pablo Neftalí Cruz.

Ramírez, formado a nivel de liga por el fenecido dirigente Juan José Carmona (Vivo) en la Academia La Javilla, jugó en 2,194 partidos de Grandes Ligas. Se retiró como jugador de los Piratas al finalizar la campaña del 2015, dejando sobre la mesa una opción suya de más de 16 millones de dólares, cuando todavía le sobraban facultades para permanecer en activo uno o dos años más.

Consumió 8,136 apariciones oficiales y disparó 2,303 imparables, incluyendo 495 dobles, 386 cuadrangulares, anotó 1,098 carreras e impulsó 1,417. Finalizó con un excelente promedio de bateo de .283, más un .341 de OBP, un slugging de .492, con .833 de OPS y un WAR de 32.4.

En cinco series de postemporada, Aramis actuó en 19 partidos y en 68 turnos disparó 13 hit, pegó cuatro jonrones, impulsó 10 y anotó siete.

Fue convocado al Juego de Estrellas en las temporadas 2005, 2008 y 2014. Ganó el premio Hank Aaron de la Liga Nacional en 2008 y fue galardonado con el Bate de Plata como antesalista en 2011.

Ramírez comandó la Nacional en dobles conectados con 50 en  2012, misma campaña en que sus 80 batazos de extrabases fueron la mayor cifra conectada por un jugador en el Viejo Circuito.

Durante su carrera, además de los Piratas (1998-03 y 2015) y Cerveceros (2012-15), jugó desde el 2003 al 2011 con los Cachorros de Chicago, conjunto con el que logró sus mejores registros ofensivos.

Hizo su debut el 26 de mayo de 1998, convirtiéndose en el jugador más joven en las Grandes Ligas en ese momento. Compartió su último año en el circo grande con los Cerveceros (jugando 81 partidos) y con su equipo original de los Piratas (51 juegos).

Aramis tuvo su cifra tope de jonrones e impulsadas con 38 y 119 en la campaña del 2006, en impulsadas, en anotadas con 99 el 2004, en hit con 181 el 2001, además de sus 50 dobletes en 2012 y en turnos al bate los 607 del 2003.

Consiguió una respetable cantidad de vuelacercas, a pesar de que sólo en cuatro ocasiones superó los 30 batazos de vuelta completa y nunca llegó a tener una de 40. En siete oportunidades empujó 100 carreras o más.

En siete temporadas pudo batear para .300 de promedio, siendo su mejor average los .318 del 2004.