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7 diciembre, 2019

Barcelona gola al Mallorca; Benzema se luce por el Real Madrid

MARCA.- El Barcelona está de vuelta. Su juego asusta y el tridente afila sus garras. Con el mejor Messi, un Luis Suárez muy fino y los brotes verdes que deja entrever Griezmann este equipo aspira a todo dejando a un lado las dudas que desprendía en el inicio. No es que el Mallorca fuera un rival de cuidado, pero a este equipo no le paraba anoche ni un regimiento de marines. Los dos goles encajados tras un rebote y una mala salida de Ter Stegen fueron el único debe que evita el calificativo de perfecto para el choque de los de Valverde.

En el bando contrario, destacaba la presencia del japonés Kubo. Un jugador formado en La Masía que se fue al Real Madrid este verano y ahora está cedido en el Mallorca. Su primer partido en el Camp Nou lo recordará por muchos motivos, no sólo por lo silbidos que recibió cada vez que tocaba el balón. Fue el mejor de los suyos pero este Mallorca tiene muy mala pinta si sigue sin puntuar fuera. Encerrados en su área aguantando las llegadas del Barcelona es lo peor que pudieron hacer. Se les hizo el partido eterno.

El 2-0 llegó recién pasado el cuarto de hora. Leo Messi se sacó de la nada un zurdazo desde fuera del área imposible para Reina. Y hay quien que le cuestiona su reinado a estas alturas. A la media hora podían ir tranquilamente 4-0 de no ser porque Reina salvó un gran cabezazo de Busquets a lo Aduriz y porque el palo repelió un remate de Luis Suárez. El dominio azulgrana era tan abrumador que rozaba lo insultante. Funcionó la presión, funcionaban las triangulaciones y al Mallorca no le salía casi nada.

O casi nada, ya que el partido se puso 2-1 aunque fue más bien un espejismo. En una llegaba balear Budimir marcó tras dar el balón en Lenglet y despistar a Ter Stegen. El marcador no reflejaba para nada la superioridad de los de Valverde y Sastre enfadó a Messi tras una innecesaria falta por detrás. El error del lateral mallorquín tuvo su efecto cinco minutos después cuando Messi hizo el 3-1 con otro zurdazo ajustado imposible para el meta balear. Y antes del descanso Luis Suárez redondeó la fiesta con un taconazo de fantasía tras una gran jugada de toda la delantera. El 4-1 del descanso se antojaba escaso para los de Valverde.

No bajó el pistón el Barça en la reanudación. Fue como un entrenamiento de cara a afrontar los exigentes choques lejos de casa que debe afrontar en Milan, aunque ya estén clasificados, y San Sebastián antes de recibir al Madrid en el Camp Nou. Rakitic y Griezmann ya podían haber llegado a la manita antes de los cinco minutos. Parecía cuestión de minutos que cayera, pero quien marcó fue de nuevo Budimir, esta vez de cabeza, tras una mala salida de Ter Stegen.

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Benzema se luce por el Real Madrid

El Madrid mantuvo la inercia ganadora en una mañana extraña. Vestido de verde clorofila en su estadio, con gol de Varane de zurda, resolvió un duelo con más apreturas de las previstas. No porque el Espanyol, penúltimo. acumulara muchas ocasiones más allá de un cabezazo de Granero bien resuelto por Courtois. Fue el equipo de Zidane el que haraganeó hasta el tramo final, cuando Carvajal, Benzema y Valverde aprovecharon un error de bulto de la zaga perica en un saque de banda. Un fallo que explica por qué él Espanyol está donde esta. Benzema, asistencia y gol, se aseguró de que el Madrid mantuviera el ritmo de aspirante al título.

A Vinícius le sentó el traje verde como un guante. Es un futbolista excelente, pero le falta madurar en cada jugada. Las condiciones son indiscutibles, y respondió a la confianza de Zidane protagonizando el choque ante el Espanyol. Estuvo en todas salvo en los goles. Sintomático. Recostado sobre el extremo izquierdo, lució velocidad y habilidad en los inicios de las mejores acciones, sobre todo en el primer tiempo. Impecable y brillante. Como en un pique en el área, dejando atrás a David López, o en un quiebro a dos defensas sobre la cal, o en una arrancada a la contra a velocidad de vértigo. En todas obtuvo ventaja para marcar o meter el pase de gol, pero erró en la toma de decisiones. Diego López le tapó abajo dos. Con mérito, sin duda, aunque tampoco exigió el delantero la mejor versión del veterano portero.

Los partidos matinales no invitan al mejor Madrid. Zidane hizo seis cambios respecto a Mendizorroza, porque enfrente estaba un rival metido en problemas. Engaña el Espanyol, que en su estadio tiene unos números terribles pero rinde bien a domicilio. Con Machín funcionan sus tres centrales con ayudas, suficiente para detener a los puntas blancos. En estático no sufrió demasiado, sobre todo a partir del minuto 20. Y cuando más cómodos estaban los pericos llegó el tanto, inusual. Recogió Valverde, metió por dentro a Benzema, que se detuvo donde cualquiera se acelera y sirvió un balón exquisito, en principio a Casemiro, que acabó definiendo Varane con la zurda, cruzado, como el mejor finalizador, tras quedarse enganchado David López.

En dinámicas negativas cualquier circunstancia se vuelve en contra.Tras el 1-0, en una pelota intrascendente en la medular, Vinícius se pasó de frenada y arrolló a David López. Como tenía una amarilla previa por ir más allá ante Diego López en el arranque, los pericos pidieron la segunda, con razón. Con camisetas contrarias el Bernabéu se habría convertido en un volcán. Jaime Latre, que estaba cerca, metió el lance en el cajón de las jugadas involuntarias. Donde no tuvo razón en la protesta el Espanyol fue en la prolongación, con un posible penalti de Carvajal a Calleri y su posterior desmayo.

No cambiaron los entrenadores tras el descanso, La ventaja mínima valía a ambos de inicio y apostaron por no cometer errrores. Aún así, en una salida excelente de Rodrygo desde la derecha, habilitó a Valverde que dejó a Benzema mano a mano con el portero. Cientos de horas de entrenamiento uno frente al otro sirvieron más a Diego López, que aguantó firme el zurdazo para sacar la ocasión. Machín, enfadado con el árbitro, fallón hasta en los lances más sencillos, refrescó el ataque con Campuzano y Pol Lozano, aunque no le daba para generar ocasiones más allá del balón parado.El caso es que el Madrid no remataba el duelo, y eso en otro tiempo era agonía segura.

Entró Modric por Kroos, pieza por pieza, y Casemiro seguía sin ver la tarjeta que le descargara con vistas al Camp Nou. Pero la setencia no llegó en una jugada construida en la medular, sino en el despiste visitante. En un saque de banda los defensas soltaron a Benzema, Carvajal sirvió en profundidad, entró en escena Valverde y liquidó el francés. No es casualidad que sea Pichichi. Tampoco que en la sentencia participase Fede, de nuevo clave en el corte y la llegada. Asunto resuelto. Sin brillo. Y sin mucho apuro.

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El Valencia castiga el atrevimiento del Levante

El Valencia se llevó un derbi que parecía imposible en el minuto 44 de partido con 2-0 en contra y con serias dificultades para sostenerse ante un bravo Levante que resucitó al vecino entre infortunios y errores. El encuentro tuvo todos los ingredientes que se esperan de un choque de rivalidad en una ciudad: polémica, lesiones, un expulsado, errores, golazos y un autogol. El Valencia dio un golpe de autoridad -no ganaba en el Ciutat desde 2011- y castigó el atrevimiento de un Levante al que arriesgó al final en busca del empate en inferioridad numérica.

Animado por el buen funcionamiento que el dio contra el Villarreal, Celades dibujó un 1-4-3-3 con Parejo, Coquelin y Soler en el centro del campo; Rodrigo y Ferran, abiertos y Gameiro como referencia ofensiva. El plan de enviar balones a la carrera del delantero francés creó el primer desajuste en la defensa granota. Un autopase entre los centrales que obligó a Coke a cometer una peligrosa falta en a un metro del área que Parejo lanzó por encima del travesaño.
Gol de Roger (1-0) en el Levante 2-4 Valencia

El Levante, sin embargo, agitó el partido desde el ritmo y la intensidad. Roger recogió un balón demasiado escorado la izquierda pero con el espacio suficiente para girarse y armar un potente disparo. Cillessen esperaba el disparo al palo más lejano, pero el balón entró raso pegado a su poste. El gol disparó la excitación en la grada y también en el césped. El Valencia parecía arrugarse a medida que se agigantaba el equipo local. No era una sensación: a unos parecía salirle todo mal y a los otros, todo bien. Así llegó la jugada polémica del partido. Parejo derribó por detrás a Rochina junto al área y el colegiado señaló penalti. A pesar de que la primera impresión era la de un contacto antes de la línea, el VAR revisó la jugada y mostró una imagen con un derribo claro ya dentro del área. Cillessen adivinó el disparo de Roger, pero no llegó a tiempo de detenerlo: 2-0 y las malas noticias para los blanquinegros no habían terminado. El portero holandés, poco después, pidió el cambio por un problema en la pierna derecha.
Gol de Gameiro (2-2) en el Levante 2-4 Valencia

El Levante ganaba no solo por dos errores puntuales de Cillessen y Parejo. El partido era casi perfecto desde la defensa, con el joven central Eliseo crecido, hasta la delantera con Radoja y Campaña marcando la velocidad de partido que mejor convenía a su equipo. Celades reaccionó y retocó el esquema para convertirlo en un 1-4-4-2 con Soler a la izquierda, Ferran a la derecha y Rodrigo por detrás de Gameiro. Así llegaron dos buenas ocasiones para los blanquinegros: un gol bien anulado por fuera de juego y un defectuoso disparo del delantero internacional español con la derecha que despejaron entre Aitor y la defensa. Pero el Levante entendió que podría matar el partido en un nuevo zarpazo. Y a punto estuvo de propinarlo otra vez Roger, pero Paulista rectificó su error inicial para evitar el disparo. Para su desgracia, el delantero granota volvió a marcar en la última acción de la primera parte, pero en su portería. No logró darle buena dirección a un balón peinado por Gameiro a la salida de un córner botado por Parejo.
Gol de Ferran Torres (2-4) en el Levante 2-4 Valencia

Lejos de esperar al Valencia -obligado a marcar para empatar- Paco López mantuvo las líneas adelantadas y la presión sobre la salida del balón. Y pagó cara su valentía. Primero por un error en un comprometido pase atrás a Coke que Rodrigo convirtió en una asistencia perfecta a la cabeza de Gameiro. Dos minutos después, otra contra entre Parejo y Rodrigo permitió a Ferran aparecer entre líneas y asistir de nuevo a Gameiro que marcó el 3-2 de potente disparo cruzado.

Pero con media hora por delante, el Levante metió apretó las tuercas al partido. El técnico local metió a Mayoral, por un tocado Morales, y a Vukcevic por Rochina, que corría peligro con una amarilla, para recuperar el gobierno del derbi. Pero conforme se agotaba el tiempo, se disparaban las malas noticias. El debutante Eliseo fue expulsado por doble amarilla y tuvo que salir otro debutante -Gonzalo- por el lesionado Coke. El partido acabó con otra gran acción de Ferran que puso el 4-2 final en el marcador.

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El Granada recupera la sonrisa con una goleada

El Granada se reencontró con la victoria y con su mejor versión. Cinco partidos, más de un mes, llevaba sin salir de un partido con una sonrisa plena. Y lo logró ante el Alavés en un partido que se resolvió en pocos minutos tras el descanso. Carlos Fernández marcó el camino con un gol de cabeza y un penalti transformado por Soldado y la expulsión de Wakaso acabaron de dejarlo expedito para que Los Cármenes celebrase la victoria.

Ambos equipos calcaron su idea de salida. Dos mediocentros de músculo, dos jugadores en punta y plantados con el 1-4-4-2. Fueron un espejo del otro y como tales se anularon. A eso también ayudó que al partido le faltó ritmo, con muchas interrupciones. El Alavés amenazó a los tres minutos con un balón largo que llegó a Lucas, al que le ganó la partida Rui Silva en el mano a mano, pero prácticamente ahí se quedó el recuento de ocasiones.

El Granada no inquietó a Pacheco hasta la media hora, primero con un disparo alto de Yangel Herrera en un córner y después, en el 42′, con una llegada de Soldado al segundo palo en la que el delantero no llegó a conectar bien con el balón. Poco antes se habían producido los minutos del partido, con las lesiones de Pina y Quini en acciones casi consecutivas.

Ese equilibrio del encuentro se rompió en el inicio de la segunda parte. A los dos minutos, Carlos Fernández hacía el 1-0 con un cabezazo tras un buen centro de Víctor Díaz. El tanto dio alas al Granada, que sólo 10 minutos después hizo el segundo en un penalti por mano de Manu García que transformó Soldado. Y para rematar, en el 66′ Wakaso vio la segunda amarilla y dejó a los suyos en inferioridad.

Partido resuelto. Asier Garitano dio entrada a Pere Pons por Lucas para al menos reforzar un poco del centro y frenar la sangría. Diego Martínez, en la grada por sanción, hizo un movimiento similar con el cambio de Eteki por Soldado. Sea como fuere, el Alavés tenía ante sí un reto demasiado grande y no llegó a inquietar la victoria nazarí. De hecho, Yangel Herrera, a 13 minutos del final, hizo el tercero y solventó cualquier pequeña duda que pudiese existir. Al Alavés, mientras, le salía todo mal y, como postre, se llevó la roja directa a Laguardia ya entrando en la prolongación.