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8 junio, 2020

Deportistas boricuas retoman entrenamientos tras meses inactivos

Salinas (Puerto Rico), (EFE).– Deportistas de alto rendimiento del Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur) han retomado sus entrenamientos, después de tres meses de inactividad por la pandemia del COVID-19, tras la aprobación de una orden ejecutiva para entrenar en el Albergue Olímpico, en Salinas (sur).

Competidores de atletismo, boxeo, escopeta, levantamiento de pesas, natación, triatlón, tiro y tiro con arco se han desplazado hasta el principal centro de entrenamiento deportivo de Puerto Rico para proseguir su preparación atlética con miras a las próximas competencias internacionales.

REGRESAR A ENTRENAR LES DA VENTAJA SOBRE SU COMPETENCIA

Los levantadores Luis Lamenza, Gilyeliz Guzmán y Jorge Sánchez, y los nadadores Andrés Solivan, Marisa Lugo y Luis Ortiz son algunos de estos deportistas que han tenido la oportunidad de regresar a entrenar y aprovechar la ventaja sobre los competidores de otros países que no han podido hacer lo mismo.

“Tiramos un pie alante. Es momento de que el COPUR nos ayude y así alcanzar las metas. Empezamos muy bien, con una nueva temporada”, resaltó a Efe Lamenza, de 22 años, tras culminar una sesión de entrenamiento junto a Guzmán y Sánchez.

Lamenza, competidor en la modalidad de arranque en la división de los 96 kilogramos, admitió que le fue “sumamente difícil” el haber estado tres meses sin entrenar, y cuyo tiempo lo dedicó a seguir sus estudios universitarios de Ciencias de la Nutrición y ofrecer cursos de halterofilia a alumnos de la B You Academy, en Caguas.

“Fueron doce semanas sin tocar una barra. Sí se trató de incorporar un ejercicio, pero si no estamos en el ambiente elite, es un poco difícil mantener consistencia. Esta será de las pocas veces que nos vamos a sentir como atletas de alto rendimiento”, aseguró.

Según relató, durante un mes hizo los mismos ejercicios que le enseñaba a sus estudiantes y en ocasiones visitaba un río para nadar, pero dejó de hacerlo por ser rutinario.

EL ACUARTELAMIENTO LOS AYUDÓ A DESCANSAR DE LA SOBRECARGA

“Como atletas de alto rendimiento, no hacemos esto por diversión, sino por un propósito”, dijo Lamenza, quien reconoció que el acuartelamiento lo aprovechó para descansar, tanto mental como físicamente, de la sobrecarga que llevaba desde el año pasado.

“Hemos perdido un tiempo de entrenamiento, pero hemos descansado para hacer un entrenamiento más preparado, que nos ha ayudado a fluir mejor, y para que los atletas se enfoquen más en lo que es ser un atleta de alto rendimiento”, enfatizó.

Guzmán, por su parte, admitió a Efe que fue “un alivio” la llamada que le dio el presidente de la Federación de Levantamiento de Pesas de Puerto Rico, Andrés Vargas, para informarle que podía visitar el Albergue Olímpico para retomar sus entrenamientos.

“Esto ya se ha convertido en mi diario vivir y me causa más tranquilidad y menos estrés para llevar el día a día”, sostuvo la deportista de 23 años y competidora en la división de los 55 kilogramos.

EL ENTRENAR AYUDARÁ A DISMINUIR EL ESTRÉS

Guzmán indicó que el haber regresado a entrenar le aliviará además el estrés que le causó la pandemia al perder su trabajo como entrenadora personal en un gimnasio.

“Sigo buscando trabajo, pero es fuerte. Me estaba costeando todo, a tal punto de que ya casi no podía costeármelo, y si no llega a ser por esto, no podía entrenar más”, afirmó Guzmán, quien está con miras a clasificar a Tokio 2020.

Sánchez, mientras tanto, reflexionó que la pausa a los entrenamientos ayudó a “frenar, repensar, revaluar lo que se va a ejecutar y ejecutar” a nivel deportivo, y que a nivel personal fue un buen momento para descansar su brazo derecho por una rotura que sufrió durante un entrenamiento en noviembre pasado.

“Para mí fue positivo. A mal tiempo, buena cara, y hay que mantenerlo”, resaltó Sánchez, competidor de 21 años de la división de los 73 kilogramos, a Efe

Sánchez destacó además que la idea de reabrir las puertas del Albergue Olímpico para retomar sus entrenamientos “es tremenda oportunidad” para él, pues allí, además de contar con un gimnasio que tiene todos los aparatos para entrenar, cuenta con las supervisiones y la tecnología para hacer un mejor trabajo.

Por ello, Sánchez ya tiene como meta participar en el Campeonato Panamericano de Levantamiento de Pesas, clasificatorio a Tokio 2020.

“RARO” VOLVER A DAR BRAZADAS EN LA ALBERCA

Por su parte, los nadadores Solivan, Lugo y Ortiz resaltaron a Efe la oportunidad de regresar a la piscina para entrenar, después de tres meses sin dar una brazada.

“Desde marzo no nadaba y se sintió raro. Después de tanto tiempo sin nadar, uno pierde la sensibilidad del agua”, dijo Solivan, de 23 años y nadador en las modalidades de los 200 metros libres, y los 100 y 200 metros mariposas.

Solivan, con experiencia en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz 2014 y Barranquilla 2018, aseguró que la oportunidad de entrenar en el Albergue Olímpico, “nos pone desde temprano en el mapa a nivel mundial, panamericano y centroamericano”.

En esa misma línea se expresó Ortiz, de 21 años, quien destacó que la ocasión de volver a entrenar le dará “una ventaja bastante grande” contra otros nadadores de otros países que no han podido retomar sus entrenamientos con miras a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2022 en Panamá.

“Ya estaba loco por volver, porque ya estaba perdiendo mucha condición, pero aparte de todo muy bien. Nunca había estado tanto tiempo sin nadar en toda mi vida”, admitió el también estudiante de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Puerto Rico, campus de Mayagüez (oeste).

Lugo, por su parte, admitió que le fue “fatal” su regreso a la piscina y que temía marearse dando las brazadas a las decenas de vueltas a la alberca.

“La natación es uno de los deportes más difíciles de volver a estar en condición física”, dijo la nadadora de 19 años.