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4 mayo, 2020

Jean Montero mantiene los pies en la tierra a pesar de logros y elogios

DAVID A. HERNÁNDEZ, SANTO DOMINGO.- De ser un travieso infante apodado “La Maldad”, jugar con botas ortopédicas para corregir una deformación en las piernas, además de utilizar bermudas jeans en sus inicios en el baloncesto, Jean Claudio Montero reveló que nunca imaginó convertirse en quien es y que vive el momento tal si fuesen sueños de niños, pero sin perder el enfoque de sus codiciadas pretensiones de llegar a la NBA y ser el mejor.

Durante una entrevista realizada para las plataformas digitales del Comité Olímpico Dominicano (Colimdo), el novel jugador  de 16 años señaló que trata de ser lo más “normal y humilde posible”, no dejando que el ego le arrope.

El pasado mes de febrero, el portal Envergure ubicó al oriundo de Villa Juana en el puesto siete dentro de las futuras promesas del baloncesto fuera de Estados Unidos, nacidos en el 2003. También es considerado el tercer jugador mejor proyectado como guard.

“Se siente bien cuando escuchas qué tan bueno eres. Yo simplemente vivo el momento, sin llevarme de esas cosas que me dicen, de que soy el mejor U16. Siempre estoy entrenando y buscando las cosas en las que debo corregir”, dijo el emergente jugador dominicano de baloncesto sobre cómo maneja las valoraciones que se le realizan, incluyendo las manifestadas por varios entrenadores de América, los cuales lo señalan como el mejor del continente a su edad.

“Nunca he tratado de sentirme más que los demás”, pero agrega que no deja de trabajar para colocarse dentro de los mejores.

Montero, quien actualmente se encuentra estudiando en España a parte de jugar para el equipo Gran Canaria en la LEB Plata, relató que en sus primeros intentos por formar parte del programa de categorías menores de baloncesto de la República Dominicana, con apenas 11 años de edad, no pudo lograrlo debido a la timidez y falta de confianza en sí mismo.

“No demostraba mi capacidad y lo que realmente podía hacer en el juego. Me cohibía para hacer un movimiento o un disparo, y fui cortado del equipo dos veces”, declaró el jugador.

Destaca que a pesar de la situación José – Maita – Mercedes, director del Proyecto de Selecciones Nacionales de Baloncesto, lo continuaba invitando a los entrenamientos para que se ganara un puesto en el equipo U15 y que esto le sirvió para aumentar su confianza.

“No le podía fallar a Maíta”.  A los 13 años la meta fue “entrar de una forma u otra”, y para lograrlo tuvo que ponerle energía a los entrenamientos para que los coaches lo tomaran en cuenta.

“Hice lo que menos me gusta, defender. Los entrenadores se dieron cuenta que la chispa ahí la ponía yo”, agregó el recién fichado por la reconocida agencia BDA Sports Management.

“Esa confianza de superarme y soltarme en cancha me la dio Maíta. Por él es quien soy como jugador”, expresó Jean Claudio.

El más cercano objetivo que se ha propuesto el copioso anotador, es participar  con la selección juvenil en el Mundial de Baloncesto U-17 teniendo como finalidad de que la República Dominicana se mantenga dentro de los 16 principales países del mundo.

“Estoy entrenando para el Mundial U-17. Quiero que vean al país diferente a como la ven en el mundo”, proclamó el posición guardia.

Distancia de la familia durante el confinamiento

Sobre su permanencia en España en medio del confinamiento que ha generado la pandemia del COVID-19, manifestó lo difícil que ha sido para él estar alejado de su familia en esta situación.

“Me mantengo en comunicación con mi familia pero como está esto, es muy difícil estar lejos de ellos por tanto tiempo”, indicó en medio de la entrevista para Colimdo.

Montero señaló que trata de no pensar mucho en la situación para no caer en un estado de ansiedad o depresión.

Destacó que ha podido soportar el encierro sanitario durante estos dos meses y que en ocasiones puede salir de su habitación a entrenar al gimnasio o para ir al supermercado de compras.

Aprovechó el tema para recomendarle a los jóvenes a que no sean rebeldes y que se mantengan en sus casas, señalando que “esto va a pasar”.

Se refirió a los planes que tienen las personas para luego del confinamiento y determinó que su futuro depende de lo que suceda ahora.

Baloncesto sin Fronteras                

Swaggy, como se hace llamar en las redes por el apodo del exNBA Nick Young, describió como muy bonita su experiencia con el programa Baloncesto sin Fronteras (BWB por sus siglas en inglés), resaltando los aprendizajes que ha obtenido durante las clínicas y la interacción con atletas de otros países.

“Te sientes parte del mundo. Los jugadores te enseñan sus vivencias, sus acentos, su cultura, su diario vivir, haces buenas amistades. Adquieres bastantes habilidades, aprendes el sistema de juego de la NBA y cómo se maneja. Te enseñan las cosas que necesitas en tu juego”, indicó el ganador del premio al Jugador Más Valioso del campamento realizado en Colombia, el pasado mes de julio.

Describió como sorprendente lo vivido en febrero, cuando participó en el BWB celebrado en Chicago, donde tuvo la oportunidad de conversar con jugadores de la NBA durante el fin de semana del Juego de Estrellas.

“Me asombré cuando vi a Pascal Siakam a mi lado y me preguntó sobre mi procedencia. Me manifestó que había venido a República Dominicana el verano pasado y que pretendía volver”, narra el ganador de la competencia de tiros de tres puntos del campamento organizado por la FIBA y NBA.

El también miembro del Equipo Todos Estrellas del evento BWB valoró como humilde el comportamiento de los jugadores NBA, señalando que esa actitud provoca que el deseo de superación aumente y “le eches más ganas”.

Indicó que el fenecido Kobe Bryant era su ídolo como jugador. “Aun no creo que haya muerto”, revelando que lloró durante el homenaje que se le rindió a “The Black Mamba” en el partido de las Estrellas NBA.

Experiencia con la selección de mayores 

El talentoso atleta dominicano aseguró que la invitación que recibió para participar en los entrenamientos con la selección nacional de mayores, que iba hacia el Mundial de Baloncesto, es la experiencia que más le ha servido para madurar tanto en el ámbito personal como profesional.

Indicó que Ernesto – El Ché – García, dirigente del combinado quisqueyano para ese entonces, le dijo que disfrutara la experiencia al máximo y que hiciera lo que sabía.

Hizo referencia a que no se sintió “como un menorcito” al compartir con los jugadores de la selección de mayores y señala que lo hicieron sentir importante.

“Recibí varios consejos, en especial de Rigoberto Mendoza, quien me dijo que mantuviera el enfoque y que dejara a mi desempeño hablar por sí solo”, destacó sobre una de las interacciones que tuvo en esa invitación.

Baloncesto español

El jugador del Gran Canaria explicó que ha tenido que trabajar bastante para ganarse su espacio, por lo cual ha aprendido a tener una mejor mentalidad dentro y fuera de la cancha.

“A diferencia de otros lugares donde he estado, aquí no te dicen que eres el mejor, ni nada de eso. Nos enseñan a trabajar para ganarnos las cosas”, aseguró el espigado escolta.

Exhortación

Como todo joven que tiene un norte trazado y que lucha por alcanzar el éxito, recomendó  trabajar duro para no quedarse estancado.

“Deben perseguir sus inspiraciones y sus sueños. Mi mayor motivación es no quedarme en el mismo lugar. Yo le caí atrás a todo lo que me hiciera mejor”, manifestó.

Se definió como un “joven joseador” el cual busca seguir mejorando para demostrar lo que puede hacer.