Noticia

Comparte

12 agosto, 2020

Judocas asumieron juegos Santiago 86 como un gran compromiso

SANTO DOMINGO. Más que un gran reto, Yuderkis Urbáez, Ydalia Guridis y Judith Feliz definieron sus participaciones en los Juegos Centroamericanos y del Caribe “Santiago 86” como un gran logro y compromiso. 

Ellas recuerdan que, al integrar la primera selección nacional femenina de judo en 1985, asumieron el compromiso con el país, con la familia y con el deporte. 

Con destinos distintos y 34 años después, la Federación Dominicana de Judo las juntó en el VI Foro de Atletas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santiago 86 celebrado a través de la plataforma virtual Zoom. 

“Para los Juegos de Santiago 86 se hizo una gran inversión y hubo un sacrificio y entrega de todos”, comentó Yuderkis Urbáez Mercado, residente desde hace años en Estados Unidos y medallista de bronce en la mencionada cita deportiva. 

La ingeniera en informática, egresada de la UMPHU, inició la práctica del judo en Azua, en 1980, motivada por el sensei Ramón Santana, y se retiró al concluir los Juegos Nacionales San Cristóbal 1987, donde sufrió una lesión en la rodilla derecha.  

“Para mi época se hacía mucho énfasis en la técnica”, recuerda Urbáez Mercado, quien agregó: “Me quedé con muchas ganas de seguir en el judo”. 

En 1984, Ydalia Guridis era lanzadora de disco, en atletismo. La profesora y licenciada en educación física fue motivada al judo poco después por el sensei Desiderio Lebrón. 

Guridis, quien reside en el país, ganó bronce en el torneo de judo de los Centroamericanos Santiago 86. “Me retiré a lo grande. En los Juegos Nacionales de La Vega 90 entendí que debía hacerlo”, señaló la también dirigente deportiva. 

“El judo forma, educa. Es disciplina y abre muchas puertas”, indicó. 

Judith Feliz, quien ocupó el cuarto lugar en la categoría de los 56 kilos del torneo de judo de los Juegos Centroamericanos Santiago 86, y quien reside en Italia, fue arrebatada al ballet clásico en 1983 por el sensei Desiderio Lebrón. 

La veterana judoca manifestó que optó por el retiro en 1990 y que, aún con condiciones, practicó judo por dos años en Italia, pero al formar familia y el trabajo, se vio limitada para continuar con lo que definió como “filosofía de vida”. 

“En mi época formamos un equipo invencible de judo”, aseguró Feliz, como una forma de resaltar el alto nivel competitivo de las iniciadoras del judo en los 80, donde ese deporte era considerado solo para hombres. 

El presidente de la Federación Dominicana de Judo (Fedojudo), licenciado Gilberto García, resaltó el trabajo que hizo el primer seleccionado de judo femenino y cómo esas veteranas atletas han manejado sus vidas. 

El foro fue coordinado por Leidi Germán, directora técnica de la Fedojudo, entidad organizadora del encuentro virtual.