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24 marzo, 2020

Las Guerras Mundiales, únicas razones que habían detenido JJOO

TOKIO, Japón. AFP. Los Juegos Olímpicos sufrieron boicots (Moscú-1980 y Los Angeles-1984), atentados terroristas (Múnich-1972, Atlanta-1996) e incluso epidemias (SARS en Atenas-2004 o Zika en Rio-2016), pero el mayor evento deportivo mundial nunca había dejado de celebrarse en tiempos de paz.

La pandemia del nuevo coronavirus, que ha contaminado a más de 386,000 personas y provocado más de 17,000 fallecidos en todo el mundo, provocó el aplazamiento de los Juegos de Tokio-2020, una situación que hasta ahora sólo se había producido con las dos guerras mundiales.

Berlín-1916 

En 1912, el Comité Olímpico Internacional (COI) concede la organización de los Juegos de la VI Olimpiada a Berlín, que se impuso a otras cinco ciudades (Alejandría, Ámsterdam, Bruselas, Budapest y Cleveland).

El Imperio Alemán se volcó en el evento. En 1913 se inaugura un estadio en Berlín con capacidad para 33,000 espectadores, a tiempo para celebrar con gran pompa los 25 años del reinado del emperador Guillermo II.

El estadio se construyó en apenas 200 días, según el Comité Olímpico Alemán (DOSB) y contaba también con una piscina de 100 metros de largo.

Por primera vez en la historia de los Juegos, se permitió la participación de mujeres atletas, pero sólo en algunas disciplinas (natación y clavados, tenis y ‘netball’).

Pero el 28 de mayo de 1914, cuando ya se celebraban pruebas-test en Berlín, el archiduque Francisco Fernando, heredero al trono del Imperio Austro-Húngaro, es asesinado en Sarajevo junto a su esposa por un nacionalista serbio.

Este asesinato provocó el estallido de la Primera Guerra Mundial a partir de agosto de 1914.

No se conocen con exactitud las circunstancias precisas de la anulación de los Juegos de Berlín. No obstante, el fundador de los Juegos modernos, el barón Pierre de Coubertin, decretara que esa edición contaría pese a todo como la VI Olimpiada, pese a que nunca se celebrasen los Juegos.

Tras el conflicto, Alemania fue excluida de los Juegos-1920, organizados en Amberes (Bélgica).

Tokio-1940

A comienzos de los años 1930, las autoridades japonesas presentaron la candidatura de Tokio para los Juegos de 1940 como un medio para demostrar al mundo su reconstrucción tras el gran terremoto de Kanto en 1923.

Una similitud perturbadora con respecto a Tokio-2020, presentados por el gobierno nipón como los “Juegos de la reconstrucción”, tras el sismo, el tsunami y la catástrofe nuclear de Fukushima en marzo de 2011.

Tokio fue elegida tras una hábil campaña de ‘lobbing’ de Japón, que logró convencer al dictador italiano Benito Mussolini de retirar de la carrera a Roma prometiéndole el apoyo para la olimpiada posterior.

Pese a todo, la celebración de los Juegos queda progresivamente comprometida por el expansionismo japonés en China, que derivó en una presión diplomática creciente por parte de las potencias occidentales.

En el Japón militarizado de la época, algunas voces en el país comienzan por otra parte a poner en tela de juicio la utilidad de organizar unos Juegos en lugar de consagrarse por completo al esfuerzo de la guerra.

El Comité Olímpico Japonés acaba tirando la toalla en julio de 1938, explicando que “los problemas con China” hacen imposible la celebración de los Juegos en Tokio.

Japón renuncia también a los Juegos de Invierno de 1940, que debían celebrarse en la ciudad septentrional de Sapporo.

El COI decide que los Juegos de Verano de 1940 se celebrarán en Helsinki y los de Invierno en Saint-Moritz (Suiza), pero ambos eventos quedaron cancelados cuando estalló la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939.

Diecinueve años después del conflicto, en 1964, Tokio se convertirá finalmente en la primera ciudad asiática en albergar unos Juegos Olímpicos.

Londres-1944

Pese a que los nubarrones se concentran en el cielo de Europa, sobre la que la Alemania nazi iba a provocar pronto una gran tormenta, el COI se reúne en Londres en 1939 para designar a la capital británica como sede de los Juegos de 1944.

Londres gana en la elección a Roma, Detroit, Lausana y Atenas, pero apenas dos meses más tarde, la guerra con Alemania se declara y los Juegos de 1944 caen en el olvido.

Los Juegos de Invierno, que debían disputarse ese mismo año en Cortina d’Ampezzo (Italia), corren la misma suerte. La estación de esquí italiana acabará celebrando los Juegos de 1956 y repetirá en 2026, junto con Milán.

Londres albergará finalmente sus primeros Juegos en 1948, que fueron llamados los ‘Juegos de la Austeridad’ como consecuencia de las condiciones de recibimiento espartanas ofrecidas a los atletas, sólo tres años después de la guerra.

Derrotados en el conflicto armado, Alemania y Japón no fueron invitados.

CINCO EDICIONES, INCLUIDAS LAS DE INVIERNO

La guerra era, hasta este martes, el único motivo por el que se habían aplazado o cancelado los Juegos Olímpicos, en cinco ocasiones entre las ediciones de verano y las de invierno.

Pero la pandemia de COVID-19 que recorre el planeta aconsejó este martes aplazar hasta 2021 los Juegos de Tokio 2020, que mantendrán esta denominación pese al cambio de fecha.

Los epidemiólogos hablan de la lucha contra el coronavirus como una guerra. En términos de historia olímpica, esa metáfora se hizo hoy realidad.

La primera de las cinco ediciones de los Juegos de la era moderna cancelada por motivos bélicos fue la de 1916. El COI había concedido los Juegos en 1912 a Berlín, en detrimento de Estocolmo, pero el estallido en 1914 de la I Guerra Mundial encendió las alarmas de los dirigentes olímpicos.

El estadio preparado en Berlín para los Juegos de 1916 fue empleado desde 1915 como hospital de campaña y Alemania tuvo otras prioridades que dejaron en segundo plano sus compromisos olímpicos. El COI se rindió a la evidencia.

Los siguientes Juegos cancelados fueron los dos previstos para 1940 en Japón, los de verano en Tokio y los de invierno en Sapporo.

Japón renunció a ambos en 1938, en plena segunda guerra chino-japonesa, conflicto que luego quedó enmarcado en la II Guerra Mundial.

El COI concedió entonces los Juegos de verano a Helsinki, que había sido finalista ante Tokio, y los de invierno primero a St Moritz y luego, por un conflicto con Suiza, a Garmisch (Alemania).

En noviembre de 1939 se cancelaron estos, dos meses después de que los nazis invadiesen Polonia, y en mayo de 1940 se anularon los de Finlandia, país que padecía los ataques anexionistas de la Unión Soviética.

Pese al desarrollo imparable de la guerra, el COI mantuvo en la medida de lo posible sus actividades y en su Sesión de 1939 concedió las sedes de los Juegos de 1944 a Cortina (Italia) y Londres.

La esperanza de reanudar la disputa de los Juegos se mantuvo hasta 1942, año en el que fueron definitivamente cancelados.

Tras la II Guerra Mundial St Moritz (Suiza) y Londres retomaron la organización de los Juegos, que ya no volvió nunca a ser interrumpida hasta hoy. La XXXII Olimpiada se cerrará sin Juegos.

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