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9 septiembre, 2020

Las madres dominan en cuartos del Open de Estados Unidos

Conciliar la maternidad con los entrenamientos y la competición es un reto al que se tienen que enfrentar algunas deportistas de élite. Ante la dificultad, muchas acaban renunciando a su trayectoria profesional, pero otras intentan salir adelante como pueden, no sin tener que superar numerosos obstáculos. Es lo que hicieron Serena Williams, Victoria Azarenka y Tsvetana Pironkova, tres de las cuartofinalistas de la edición 2020 del US Open.

Por primera vez en la historia de los Grand Slams, tres madres se han metido entre las ocho mejores del cuadro individual. Había otras seis en el torneo, para una cifra récord de nueve: Clijsters, Zvonareva, Bondarenko, Maria, Govorstova y Tig. Williams, Azarenka y Tsvetana sueñan ahora con convertirse en la cuarta campeona de uno de los cuatro majors del mundo del tenis como progenitora, aunque lo más importante es que su hito sirva de inspiración a otras mujeres.

Más historias que te pueden interesar:Maria Sharapova se retira tras ganar 325 millones de dólares: así ha amasado su fortunaAsí ha desbancado Naomi Osaka a Serena Williams como la deportista femenina mejor pagada del mundoDeporte de alto nivel y maternidad: una combinación difícil de manejar.

Serena Williams, Victoria Azarenka y Tsvetana Pironkova han alcanzado los cuartos de final del US Open. Por primera vez en la historia, tres madres se han metido entre las ocho mejores de un Grand Slam.

Una de ellas podría ser la cuarta en ganar uno de los cuatro majors como progenitora tras Kim Clijsters, Evonne Goolagong y Margaret Court.

Serena Williams, de 38 años, ya consiguió el hito de ganar un Grand Slam embarazada. Fue el Open de Australia de 2017. Ahora su hija Olympia la acompaña en el Abierto de Estados Unidos apoyándola desde las grandes de Flushing Meadows.

El caso de Serena cambió para siempre el tenis femenino. Gracias a su lucha, consiguió que la WTA cambiara su normativa para facilitar la maternidad de las jugadoras. Desde finales de 2018, pueden usar el ranking que tenían al abandonar el circuito para clasificarse en 12 torneos durante un período de tres años y no se enfrentan a cabezas de serie en primera ronda.

Williams pasó del primer puesto al 453 del ranking tras dar a luz. Estuvo un año parada, pero ha jugado las dos últimas finales de Wimbledon y del Open USA y este 2020 ganó en Auckland su primer título como madre.

“Me hace muy feliz ver a tantas madres aquí, porque yo soy una. Ahora tengo un nuevo respeto por las madres”, ha confesado Serena, quien tuvo graves problemas de salud tras dar a luz (sufrió una embolia pulmonar) y padeció una depresión postparto.

Su rival en cuartos será la búlgara Tsvetana Pironkova, de 32 años, que se retiró para ser madre después de la edición 2017 de Wimbledon. Llevaba tres años sin jugar y se ha presentado en la antepenúltima ronda del US Open sin ranking y perdiendo un solo set durante el torneo.

Pironkova reconoce que uno de los motivos por los que decidió volver a competir fue el cambio de la normativa de la WTA. “La oportunidad es realmente grandiosa. Puedo jugar 12 torneos con el ranking que tenía cuando dejé de jugar. Y dos de esos torneos pueden ser Grand Slams, que es una gran oportunidad. Y también tuvimos un poco más de tiempo, porque antes teníamos dos años para volver, pero ahora son tres”, cuenta.

La búlgara rompió a llorar durante una de las entrevistas postpartido de este Abierto de Estados Unidos cuando le preguntaron por su hijo, Alexander, de dos años. Desde su nacimiento en abril de 2018 es la vez que más tiempo ha pasado sin verlo.

Antes de ser madre nunca estuvo entre las 30 mejores del ranking, aunque jugó las semifinales de Wimbledon en 2010 y ganó el torneo de Sídney en 2014, el único título de su carrera. Con su éxito en el US Open, demuestra que la maternidad no ha mermado su rendimiento.

La ex número 1 mundial Victoria Azarenka, de 31 años, es la otra madre que ha llegado a los cuartos del US Open.

La dos veces campeona del Abierto de Australia y finalista en Estados Unidos en 2012 y 2013 se medirá a la belga Elise Mertens por un puesto en semifinales.

Azarenka también luchó por los derechos de las jugadoras y fue otra de las voces que consiguió cambiar la normativa de la WTA. El descenso en el ranking tenía igualmente consecuencias en los ingresos, en la participación en los torneos y en el bienestar físico y emocional de las tenistas.

Ella misma reconoce que perdió un patrocinador al quedarse embarazada y pensó que tras el nacimiento de su hijo Leo en 2016 había terminado su carrera.

Además de los problemas habituales a los que se enfrenta una deportista de élite tras ser madre, Azarenka afrontó una lucha con su expareja por la custodia de su hijo y tuvo que estar un tiempo sin salir de California (donde residía) para no perderla. Por ese motivo, se pasó varios meses sin competir entre 2017 y 2018.

Aun así, su rendimiento no se resintió y en agosto ganó su primer título como progenitora en el Masters de Cincinnati. “Espero que lleguemos lo más lejos posible y que sirva de inspiración a otras mujeres para que continúen persiguiendo sus sueños y no sean identificadas solo como madres, sino que sigan haciendo lo que hacen”, declaró tras alcanzar los cuartos en Flushing Meadows Azarenka, responsable también de que se instalaran guarderías en algunos torneos para las jugadoras con hijos.