Noticia

Comparte

1 febrero, 2021

Los pretendientes llaman a la puerta de Magnus Carlsen

Madrid. (EFE). El sexto puesto del noruego Magnus Carlsen en el torneo de Wijk aan Zee (Países Bajos), que acabó este domingo con la victoria del holandés Jorden Van Foreest, atizó el debate sobre el aparente declive del campeón mundial, que este año, cumplida la treintena, tendrá que defender su corona.

Van Foreest es el mayor, y eso que sólo cuenta 21 años, del trío de jóvenes clasificados entre los cinco primeros del torneo más prestigioso del mundo desde la desaparición de Linares, donde escribieron páginas gloriosas Garry Kaspárov y Anatoly Kárpov.

Carlsen, que tiene el récord de títulos en Wijk aan Zee con siete, ha cuajado su peor actuación desde 2009: 7,5 puntos de 13 posibles, tres victorias y una derrota, ésta contra uno de los cachorros, el ruso Andrey Esipenko, de 18 años, tercer clasificado.

Su triste paso por la ciudad holandesa le ha costado al noruego 15 puntos en el ránking mundial. De no ser porque el número dos, el estadounidense Fabiano Caruana -campeón en 2020-, tampoco ha tenido una actuación excelsa (cuarto con 8 puntos), su número uno estaría en peligro.

El campeón del mundo no ha rehuido la autocrítica: “Me hubiera gustado jugar mejor. Mi actuación ha rozado el límite de lo vergonzoso. Muy, muy mala”.

Sin embargo, a continuación lanzó un mensaje inequívoco, en línea con su carácter combativo: “Pero no creo que esto vaya a afectar a mis posibilidades en el futuro ni al encuentro por el título mundial”.

La buena noticia para Carlsen es que cerró el torneo venciendo de forma convincente al francés Maxime Vachier-Lagrave, precisamente el jugador que lidera (empatado con el ruso Ian Nepomniachtchi) el torneo de Candidatos del que saldrá, una vez que se reanude en abril, su adversario en el Mundial de Dubai en noviembre.

Vachier-Lagrave lo ha hecho todavía peor en Holanda: penúltimo con 5 puntos, cuatro derrotas y una sola victoria. Se ha dejado 26 puntos en el ránking mundial y abandona el top-10 de la lista, cayendo hasta el puesto decimoquinto.

Con miras al Torneo de Candidatos, suspendido en marzo pasado en Ekaterimburgo (Rusia) por la pandemia cuando había alcanzado su ecuador, un fracaso en Wijk aan Zee tampoco es determinante. Carlsen recuerda que Caruana dominó completamente el torneo de aspirantes en 2018 después de una pobre actuación en Holanda.

Ninguno de los tres jóvenes de moda interviene en el Torneo de Candidatos. En caso de retener su corona en noviembre, Carlsen sólo tendría que hacerles frente en la defensa siguiente, si alguno de ellos es capaz de superar la gran criba del ciclo que selecciona al desafiante del campeón mundial.

Van Foreest empezó el torneo de Wijk aan Zee como undécimo, por ránking, entre catorce, y acabó ganándolo en una gran partida contra el sueco Nils Grandelius. “Jugando de niño en la sección amateur soñaba con jugar aquí contra los mejores del mundo, pero ni en mis sueños más salvajes contemplé ganar algún día el torneo”, comentó.

Cuatro victorias y nueve tablas jalonaron su trayectoria hasta el título. Por primera vez en su carrera supera la barrera de los 2.700 puntos y asciende del puesto 66 al 37 en el ránking mundial.

Los otros dos Grandes Maestros de la nueva ola son mucho más jóvenes: Esipenko (tercero) tiene 18 años y el iraní Alireza Firouzja (quinto), uno menos.

El ruso, número 59 del mundo, cuyo rendimiento bajó un poco en la segunda mitad del torneo, tuvo, al menos, la satisfacción de salir victorioso de su primer enfrentamiento con el número uno de los diez últimos años. Su única derrota fue contra Aryan Tari, amigo y compatriota del campeón mundial.

El sorteo emparejó a Firouzja, que juega bajo bandera FIDE y reside en Francia por desavenencias con el régimen iraní, con Magnus Carlsen en la primera ronda y el noruego sacó partido del nerviosismo de su rival adolescente para infligirle su única derrota.

El propio Carlsen señala a Firouzja como serio aspirante al título mundial en un futuro próximo. El iraní ya le ha vencido a ritmos relámpago o bala (menos de 5 minutos por bando en el reloj). En Wijk aan Zee, una vez recuperado del revés inaugural, ha sentado plaza también de excelente estratega.

Desde que ha cumplido los 30, Carlsen tiene tantas derrotas como victorias. El mismo 30 de noviembre pasado, el estadounidense Wesley So le amargó el cumpleaños al derrotarlo en la final del Skilling Open por internet. Kaspárov retuvo su corona hasta los 37, pero el ruso estuvo más centrado en el ajedrez.