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25 junio, 2020

Medallista paralímpica, hallada muerta intentaba cruzar el Pacífico

En la mitad de su travesía para cruzar el Pacífico remando murió Angela Madsen, medallista paralímpica y poseedora de seis récords Guinness, según confirmó su esposa por medio de una publicación en Facebook.

Madsen era una veterana de la Marina y sufría de paraplejia, pero esto no fue un impedimento para retar los límites y demostrar que las limitaciones no existen. La mujer había participado en tres ediciones de los Juegos Olímpicos y era una remera de clase mundial.

La atleta, de 60 años, decidió emprender una travesía remando sola en su bote desde Los Ángeles hasta Honolulu, buscando convertirse en la primera parapléjica y mujer de mayor edad en lograr la hazaña de cruzar el Pacífico remando.

La mujer estuvo en el mar durante 60 días completamente sola y remó 1.114 millas náuticas (el equivalente a unos 2.000 kilómetros) desde Los Ángeles, y estaba a 1.275 millas náuticas de su destino, Honolulu.

El viaje de Angela iba a ser parte de un documental y, aunque estaba sola, se comunicaba constantemente con los productores y su esposa, Debra, frecuentemente vía satélite.

El pasado 21 de junio se registraron las últimas notificaciones de Madsen y su ultimo mensaje fue: “Mañana es un día para nadar. Tengo que volver a encadenar mi brida de ancla de proa en caso de que haya una gran tormenta. Se desató hace algún tiempo. He estado usando la popa”.

La muerte se confirmó el pasado lunes cuando la Guardia Costera de Estados Unidos y el barco Polinesia, de bandera alemana, hallaron la embarcación RowofLife volcada y con la mujer atada.

Debra dijo sobre la muerte de Angela que tenía miedo porque en el rastreo satelital no parecía que estuviera remando.

“Cuando revisé su correo electrónico no había devuelto ningún mensaje. Por el rastreo por satélite no parecía que estuviera remando el barco, estaba a la deriva. Estaba muy lejos de tierra y la comunicación era complicada. Tenía esperanza, pero ya sentía una sensación de pesadez en el pecho”.

“Angela estaba viviendo su sueño. Le encantaba estar en el agua, como se podía ver en las fotos que envió”, explicaron en un comunicado que se publicó en la cuenta de Facebook, que registraba la travesía.

A pesar del trágico final se manifestó que Angela sabía de los riesgos de su emprendimiento y que en caso de morir esa era la forma en la que quería hacerlo.

“Angela conocía los riesgos mejor que cualquiera de nosotros, y estaba dispuesta a correrlos, porque estar en el mar la hacía más feliz que cualquier otra cosa. Nos dijo una y otra vez que si moría en el intento, así es como se quería ir”.

En 2014, la mujer ya había logrado cruzar el Pacífico con otra persona, pero su meta era lograrlo en solitario. Madsen había ganado la medalla de bronce en lanzamiento de peso en los Paralímpicos de Londres 2012 y también participó en los Juegos de Beijing 2008 y Río de Janeiro 2016.

Angela quedó parapléjica en 1993 cuando participaba en un partido de básquet con el cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Después de esto, la mujer inició una batalla con el Ejército buscando una reparación, pero tras una larga batalla legal la dejó su esposo y quedó en la calle.

Tras estos robelmas, Madsen se declaró homosexual y se convirtió en atleta paralímpica transformando su tragedia en una historia de inspiración para los demás.

“Angela trajo al mundo una pasión, alegría y determinación inigualables. Fuimos afortunados de que viniera a nuestras vidas como miembro de la familia paralímpica”, dijo Cathy Sellers, directora retirada de los Juegos Paralímpicos de Estados Unidos.