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22 abril, 2020

The Last Dance: “cocaína, marihuana y mujeres”, las revelaciones

LA NACIÓN. Resultó una explosión. Implicó poder tener acceso a un documento más que revelador. El tan esperado documental de Chicago Bulls y Michael Jordan comenzó a dominar la escena. Si las expectativas estaban por las nubes, cada uno de los primeros 95 minutos que se pudieron ver resultaron cautivantes y permitieron poner un pie dentro de una las dinastías más importantes de la historia de la NBA.

The Last Dance, fue publicado por Netflix y ya desde el primer episodio (son 10 capítulos) generó un revuelo increíble.

Detalles, imágenes inéditas, testimonios sorprendentes y confesiones de su Majestad que nadie creía que serían posibles. Jordan, fiel a su estilo, rompió la pantalla. La leyenda del baloncesto mundial desnudó detalles acerca de lo que vio de sus compañeros de equipo en su primera temporada en la franquicia y se cortó el aire.

Le preguntaron si era cierto lo que se había publicado por entonces en un artículo (1984-85) en el que se aseguraba que los jugadores de la franquicia montaban “un circo itinerante de cocaína en los Bulls” y su reacción fue una gran carcajada, una sonrisa sostenida y la explicación de que no había leído tal cosa. Pero su respuesta voló tan alto como él lo hacía dentro de una cancha.

Con el suspenso perfecto y la música adecuada contó que cuando se sumó a equipo, en 1985, vio cosas realmente comprometedoras, pero que se alejó de todo aquello.

“Los veteranos del equipo hacían cosas que yo no veía. Una vez, durante la pretemporada, creo que en Preoria, estuve en el hotel buscando a mis compañeros y comencé a tocar todas las puertas hasta que llegué a una donde pude escuchar a alguien decir ‘shhhh'”, relató Jordan.

Y continuó: “Entonces oí una voz que preguntaba: ‘¿Quién es?’; respondí: ‘ MJ’ y dijeron: ‘Dios, es sólo el novato’. Cuando abrieron la puerta pude ver a, prácticamente, todo el equipo ahí adentro. Eran cosas que no había visto en toda mi vida, era un chico. Había rayas por un lado, estaban los que fuman marihuana más allá y había mujeres por otro lado…”.

El relato no se detuvo: “Entonces dije: ‘me voy’, lo único en lo que podía pensar era que si había una redada en ese momento sería tan culpable como el resto. Desde ese momento, entendí que estaba mejor solo”.

La realidad de Jordan en esa primera etapa como profesional estaba concentrada en el juego y por eso contaba: “Me gustaba estar con amigos, jugar a las cartas, mirar películas. Yo no salía de fiesta. No fumo, no esnifo cocaína, en aquel momento no bebía. Lo que quería en ese momento era descansar, levantarme e ir a jugar”.

Un documental histórico

El documental, producido por ESPN, recorre la temporada 1997-98 en la que los Bulls aseguraron el Three Peat (tricampeonato) y Jordan consiguió su sexto anillo con la franquicia del estado de Illinois.

Los dos primeros episodios repasan la llegada de “Su Majestad” y cómo era la intimidad de los Bulls que le habían dado acceso a que los siguiese una cámara todo el tiempo durante la temporada en la que el entrenador Phil Jackson denominó: The Last Dance (El último baile).

El estreno de esta serie se adelantó por pedido de los aficionados casi un mes y medio antes de los previsto.

ESPN y Netflix eligieron un método diferente de publicación del documental. Suelen poner las temporadas completas, pero en este caso tomó la determinación de publicar de dos en dos los capítulos restantes, es decir que los próximos serán los lunes 27 de abril y 4, 11 y 18 de mayo. Allí se podrá conocer todavía más en profundidad cómo respiraban aquellos Bulls a los que se los muestra como una auténtica bomba de tiempo.

Los testimonios recogidos para contar el impacto que generó aquel equipo y cómo personajes como Jordan o Pippen eran dominantes adentro y afuera de la cancha, tiene la palabra de figuras de la dimensión de los ex presidentes Barack Obama y Bill Clinton.

También ex jugadores como Magic Johnson y Larry Bird y hasta del fallecido David Stern (el 1° de enero de 2020), que fue el comisionado de la NBA entre 1984 y 2014.

Son muchos los aspectos que rompieron aquella dinastía, pero las diferencias entre el general manager de los Bulls, Jerry Krause, y el entrenador Phil Jackson, es lo que dinamitó todo, ya que Jordan manifestaba abiertamente que no iba a aceptar jugar para otro entrenador que no fuese Jackson.

Es tan detallista el documental que permite conocer cómo Jordan y Scottie Pippen se manifiestan abiertamente, sin nombrarlo, en contra de Krause.

Cada pieza de aquella dinastía de los Bulls estaba completamente resentida por las formas en las que la organización los trató en aquella última temporada de 1997-98.

Pippen era considerado el segundo mejor del planeta, sin embargo, su salario era el sexto dentro del equipo y estaba por debajo del puesto 100 en toda la NBA. Las versiones que lo dejarían ir a otra organización generaron más tensión.

Jordan, en el documental, es claro: “Fue mi mejor compañero de todos los tiempos. No podría haber ganado todos esos títulos sin Scottie”. Sin embargo, en las primeras entregas se puede ver cómo esos conflictos de dinero también alcanzaron la relación Jordan-Pippen.

El documental, durante cuya producción el director Jason Hehir realizó 106 entrevistas, traza un recorrido lineal por la temporada 1997-1998 y tiene más de 10 horas de charlas con Jordan.

También tiene perlas increíbles, como las del legendario Larry Bird, que consideró que aquel partido de 1986 de playoffs, en que el MJ marcó 63 puntos frente a los Celtics, fue la producción más importante que vio en su vida de un jugador en postemporada: “Aquella noche no jugó Michael Jordan, fue Dios disfrazado de Michael Jordan”.

La serie permite conocer el corazón de lo que fueron los Bulls y en ese escenario deja al descubierto el lado más competitivo de MJ, algo que le generó algo de inquietud a Jordan: “Cuando la gente vea los videos de esa época, va a pensar que soy una persona horrible”, le confesó al director Hehir, durante la primera de las tres entrevistas que tuvo durante la producción, en septiembre de 2017.

En una charla con The Athletic, el director del documental contó que su Majestad estaba preocupado por momentos, por ejemplo, que vivió con un novato llamado Scotty Burrell: “Me contó que había alguien llamado Scotty Burrell con el que tuvo que lidiar toda esa temporada. Y dijo: ‘Cuando vean las imágenes, pensarán que soy una persona horrible. Pero tendrían que entender la razón por la cual lo traté así, porque necesitaba que fuera fuerte en los playoffs, donde nos íbamos a enfrentar a Indiana, Miami y New York en la Conferencia Este. Él necesitaba ser duro y yo necesitaba saber que podía contar con él. Y esas son las cosas, como mi manera de ser en los entrenamientos, que la gente no entenderá al verlas'”, explicó Hehir.

Resultó tan pesada la carga emotiva de aquellos recuerdos que el director permitió conocer que se verán imágenes increíbles en los próximos capítulos: sobre el final del séptimo episodio, cuando le pregunta a Jordan si la intensidad que mostraba en la cancha le había costado que la gente lo percibiera como a una persona con muy mal humor y malas formas, se tomó unos segundos y su respuesta lo puso al borde de las lágrimas, lo que obligó a MJ a pedir un alto en la grabación para recuperarse.

Una historia que recién comienza a ser develada. The Last Dance, una pieza de colección a la altura de aquella dinastía de Chicago Bulls, Michael Jordan, Scottie Pippen y Phil Jackson.