{"id":5405,"date":"2012-08-22T13:52:50","date_gmt":"2012-08-22T13:52:50","guid":{"rendered":"http:\/\/colimdotv.com\/?p=5405"},"modified":"2017-07-11T13:53:32","modified_gmt":"2017-07-11T13:53:32","slug":"espinal-cuenta-su-trayectoria-en-la-lucha-olimpica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/colimdo.org\/noticias\/espinal-cuenta-su-trayectoria-en-la-lucha-olimpica\/","title":{"rendered":"Espinal cuenta su trayectoria en la lucha ol\u00edmpica"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5406 alignleft\" src=\"http:\/\/colimdotv.com\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/jaime-espinal-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/colimdo.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/jaime-espinal-300x169.jpg 300w, https:\/\/colimdo.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/jaime-espinal-768x431.jpg 768w, https:\/\/colimdo.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/jaime-espinal-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/colimdo.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/jaime-espinal-273x153.jpg 273w, https:\/\/colimdo.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/jaime-espinal-100x56.jpg 100w, https:\/\/colimdo.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/jaime-espinal-290x163.jpg 290w, https:\/\/colimdo.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/jaime-espinal.jpg 1173w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Cuando Jaime Espinal escuch\u00f3 por primera vez la palabra &#8220;lucha&#8221;, r\u00e1pido se imagin\u00f3 a s\u00ed mismo emulando los movimientos de Carlitos Col\u00f3n en la lucha libre. Poco se imaginaba que la lucha era en s\u00ed un deporte que lo llevar\u00eda a la gloria ol\u00edmpica y que, a la vez, lo encaminar\u00eda en una vida llena de obst\u00e1culos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron m\u00faltiples las ocasiones y situaciones que amenazaron con alejarlo de la lucha, disciplina que comenz\u00f3 a practicar a los nueve a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero su presentimiento de que el deporte lo llevar\u00eda a conquistar enormes gestas y a ser portavoz de buenas noticias, siempre lo mantuvo aferrado a la lucha, que le provey\u00f3 desde cari\u00f1o paternal hasta la gloria deportiva con su medalla de plata en los Juegos Ol\u00edmpicos de Londres 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo inici\u00f3, y a\u00fan contin\u00faa, en las modestas instalaciones del Club Sparta, ubicado en el complejo deportivo aleda\u00f1o a la escuela Gabriela Mistral, en Caparra Terrace, Puerto Nuevo. Con nueve a\u00f1os de edad, Espinal frecuentaba el parque. Hab\u00edan pasado cuatro a\u00f1os desde que su madre, Alejandrina Fajardo Hern\u00e1ndez, lo hab\u00eda tra\u00eddo desde Rep\u00fablica Dominicana para que se criara en la Isla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Vinimos a jugar baloncesto, el entrenador (Pedro Rojas) se nos acerca, y nos dice: &#8216;Miren, ah\u00ed adentro estamos haciendo lucha ol\u00edmpica para que ustedes vengan si quieren practicar&#8217;, y entonces digo: &#8216;\u00bfLucha ol\u00edmpica? \u00a1Vamos all\u00e1!&#8217; Vinimos pensando que era lucha libre, (al estilo de) Carlitos Col\u00f3n&#8221;, record\u00f3 Espinal en entrevista con este diario en el Club Sparta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco tard\u00f3 en darse cuenta de la naturaleza del deporte que lo enamor\u00f3 desde el saque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mejor a\u00fan, el entrenador Rojas lo acogi\u00f3 bajo su tutela y le sirvi\u00f3 de figura paternal. Ya no solo era su coach, sino un necesitado aliado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Me qued\u00e9 mucho tiempo aqu\u00ed por lo divertido que era, porque mi coraz\u00f3n se sent\u00eda bien aqu\u00ed, m\u00e1s que por el deporte&#8221;, dijo Espinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gran decisi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su incursi\u00f3n en la lucha, y hasta su propia vida, se vio amenazada a sus 15 a\u00f1os, cuando su madre decidi\u00f3 mudarse a Brooklyn, Nueva York, donde a\u00fan reside hoy d\u00eda. Espinal recuerda con claridad el racismo que tuvo que soportar como estudiante de escuela superior, adem\u00e1s de las numerosas peleas &#8220;cada dos o tres d\u00edas&#8221; en las que se vio enfrascado pese a su voluntad de alejarse de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Una vez tuve una pelea bien fuerte. Me sacaron una cuchilla. Yo s\u00e9 pelear con gente normal, pero nunca he practicado c\u00f3mo quitar una cuchilla de una mano. Gracias a Dios, me pude ir corriendo y llegu\u00e9 a la casa diciendo que &#8216;no, esto no es para m\u00ed, yo no puedo m\u00e1s'&#8221;, rememor\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de una discusi\u00f3n con su madre, regres\u00f3 solo a Puerto Rico en donde vivi\u00f3 con la madrina de su hermana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese periodo se &#8220;desencant\u00f3&#8221; del deporte. Comenz\u00f3 a practicar cheerleading e incursion\u00f3 en el baile, lo que le ayud\u00f3 a sufragar sus gastos personales. No obstante, Rojas siempre le insisti\u00f3 en que regresara a la lucha, y le mencion\u00f3 el programa de Atleta a Tiempo Completo, con el cual podr\u00eda dedicarse de lleno a entrenar mientras recib\u00eda ayuda econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero antes ten\u00eda que conseguir los resultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De regreso a la lucha<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayag\u00fcez 2010, Rojas envi\u00f3 a Espinal a entrenar a Cuba por nueve meses. La meta era lograr una presea de oro en Mayag\u00fcez, para que le abriera las puertas para recibir m\u00e1s ayudas. El tiempo en Cuba fue, seg\u00fan Espinal, &#8220;un dolor de cabeza&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Fue bien diferente. Me fui a un pa\u00eds donde la comunicaci\u00f3n no es tan buena. Yo estaba literalmente solo, solo&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo en Cuba rindi\u00f3 dividendos y pudo colgarse la presea dorada en los Centroamericanos. Pero, luego de nueve meses en Cuba, Espinal termin\u00f3 su participaci\u00f3n en Mayag\u00fcez y se vio, de nuevo, sin hogar en la Isla. Ah\u00ed entr\u00f3 en juego el tambi\u00e9n luchador Franklin G\u00f3mez, quien estudiaba en Pensilvania y le ofreci\u00f3 hogar y un lugar donde entrenar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Franklin era uno de los muchachos que yo molestaba cuando era m\u00e1s chiquito porque \u00e9l era de un peso m\u00e1s bajito&#8221;, revel\u00f3 Espinal con una sonrisa. &#8220;Pero \u00e9l me abri\u00f3 las puertas y me dijo: &#8216;Puedes venir aqu\u00ed siempre y cuando t\u00fa sigas las reglas que tengo en esta casa'&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y G\u00f3mez, el peque\u00f1\u00edn que siempre molest\u00f3, se convirti\u00f3 en otra figura paternal. Espinal ten\u00eda que comer el mismo cereal que com\u00eda G\u00f3mez, llegar a la casa antes de las 11:00 de la noche, y lo ten\u00eda que acompa\u00f1ar al servicio religioso. Fue ah\u00ed tambi\u00e9n donde Espinal incursion\u00f3 de lleno en la fe cristiana, a la cual hoy se aferra m\u00e1s que nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron meses que cambiaron a Espinal para siempre. Eventualmente, consigui\u00f3 la ayuda econ\u00f3mica que necesitaba para convertirse en un atleta a tiempo completo y vio todo el esfuerzo y las malas memorias convertidos en una medalla de plata ol\u00edmpica en Londres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, como figura p\u00fablica, su \u00fanico norte es alentar a los j\u00f3venes para que le sigan sus pasos, sin importar las malas cartas que les juegue la vida. Mientras recorre las calles de Caparra Terrace, los estudiantes de la Gabriela Mistral lo paran, se retratan con \u00e9l. Espinal, de 27 a\u00f1os, nunca niega una foto, y hasta entabla conversaci\u00f3n con los j\u00f3venes. Ya reconoce su rol en la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Nunca me sent\u00ed que ten\u00eda apoyo grande, eso de familia bonita y festejar la Navidad, no fue as\u00ed. Crec\u00ed casi solo. Por supuesto, mucha gente me ayud\u00f3&#8221;, comparti\u00f3. &#8220;Todo el mundo puede llegar hasta aqu\u00ed. Lo \u00fanico que t\u00fa necesitas es cre\u00e9rtelo&#8230; cambiarlo&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jaime Espinal escuch\u00f3 por primera vez la palabra &#8220;lucha&#8221;, r\u00e1pido se imagin\u00f3 a s\u00ed mismo emulando los movimientos de Carlitos Col\u00f3n en la lucha libre. Poco se imaginaba que la lucha era en s\u00ed un deporte que lo llevar\u00eda a la gloria ol\u00edmpica y que, a la vez, lo encaminar\u00eda en una vida llena [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":5406,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,2],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts\/5405"}],"collection":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/comments?post=5405"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts\/5405\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5408,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts\/5405\/revisions\/5408"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/media\/5406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/media?parent=5405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/categories?post=5405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/tags?post=5405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}