{"id":58213,"date":"2019-07-19T03:04:06","date_gmt":"2019-07-19T03:04:06","guid":{"rendered":"https:\/\/colimdo.org\/?p=58213"},"modified":"2019-07-19T03:04:53","modified_gmt":"2019-07-19T03:04:53","slug":"rod-mariano-rivera-me-acuso-directamente-mirandome-los-ojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/colimdo.org\/noticias\/rod-mariano-rivera-me-acuso-directamente-mirandome-los-ojos\/","title":{"rendered":"A-Rod sobre Mariano Rivera: &#8220;\u00c9l me acus\u00f3 directamente, mir\u00e1ndome a los ojos&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>ESPN.-\u00a0Nota del editor: Alex Rodr\u00edguez tiene una relaci\u00f3n particular con los cuatro peloteros elegidos para su exaltaci\u00f3n al Sal\u00f3n de la Fama en 2019. Fue compa\u00f1ero de equipo de tres de ellos (Mariano Rivera, Edgar Mart\u00ednez y Mike Mussina) y jug\u00f3 contra Roy Halladay durante el transcurso de sus respectivas carreras. En los d\u00edas previos a su reconocimiento en Cooperstown, A-Rod comparte las historias de esas estrellas (como compa\u00f1eros, competidores y amigos) en sus propias palabras.<\/p>\n<p>Mariano Rivera ser\u00e1 exaltado al Sal\u00f3n de la Fama este domingo, siendo el pitcher relevista m\u00e1s grande de todos los tiempos, la primera selecci\u00f3n un\u00e1nime. Lo que los fan\u00e1ticos siempre recordar\u00e1n sobre \u00e9l fue el comportamiento imperturbable que manten\u00eda en la loma, lo estoico que se manten\u00eda tanto en la victoria como en esos raros momentos en los que carg\u00f3 con la derrota.<\/p>\n<p>Sin embargo, el Mo que conozco es totalmente capaz de machacar a alguien que lo necesitaba. Como me pas\u00f3 a m\u00ed.<\/p>\n<p>Uno de los peores lugares para estar en el planeta Tierra era el clubhouse de los\u00a0New York Yankees\u00a0entre los innings uno y cinco, si est\u00e1bamos perdiendo o jugando pobremente, porque es all\u00ed donde estar\u00eda Mariano, pendiente de todo. Como parte de su rutina, \u00e9l permanecer\u00eda dentro del clubhouse en los primeros tramos del partido, prepar\u00e1ndose para lanzar las entradas finales y si ca\u00edamos en desventaja y yo me dirig\u00eda hacia mi vestidor durante nuestra oportunidad al bat, \u00e9l estar\u00eda encima de m\u00ed. \u201c\u00bfQu\u00e9 estabas pensando, haciendo swing a ese pitcheo que pas\u00f3 sobre tu cabeza?\u201d, me exig\u00eda. O dir\u00eda: \u201c\u00bfQu\u00e9 clase de jugada fue esa? Regresa ah\u00ed, idiota\u201d.<\/p>\n<p>Mariano sol\u00eda citar mucho a George Steinbrenner y en nuestro clubhouse, \u00e9l parec\u00eda ser la personificaci\u00f3n de todo lo que Steinbrenner exig\u00eda a los Yankees, en comportamiento y estilo. \u00c9l sol\u00eda recordar todo lo que aprendi\u00f3 de George y Don Mattingly y ten\u00eda mucho orgullo por formar parte de los Yankees. Siempre estaba perfectamente afeitado (no recuerdo haberle visto alguna vez con una ligera barba, jam\u00e1s) y en cada gira, su corbata estaba bien anudada, perfecta, como si fuera un sargento de rutinas.<\/p>\n<p>Cuando yo jugaba con los Seattle Mariners y no le conoc\u00eda realmente, \u00c9dgar Mart\u00ednez y yo lo ve\u00edamos con gran respeto por la forma como sol\u00eda conducirse, lo elegante que era en la lomita y la clase que ten\u00eda. Jam\u00e1s intentaba avergonzarte como bateador o hacerte sentir inferior. Al verlo del otro lado del terreno, siempre inspiraba cierta sensaci\u00f3n de misterio y casi se pensaba que era t\u00edmido y callado por la falta de emoci\u00f3n que mostraba en la loma. Esa impresi\u00f3n qued\u00f3 reforzada por mi interacci\u00f3n con \u00e9l en el clubhouse de la Liga Americana en los Juegos de Estrellas, porque hablaba muy poco, casi sin hacer contacto visual.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo que aprend\u00ed despu\u00e9s de incorporarme a los Yankees era que la raz\u00f3n por la cual \u00e9l sol\u00eda mantener distancia en los Juegos de Estrellas era porque se trataba de una persona muy competitiva (no quer\u00eda acercarse demasiado a los peloteros que \u00e9l aspiraba vencer) y quiz\u00e1s las dos palabras en el idioma que menos se le pueden aplicar eran t\u00edmido y callado. Se convirti\u00f3 en una parte integral de mi mundo en el b\u00e9isbol y, adem\u00e1s, se hizo uno de los mejores amigos con los que he contado en mi vida.<\/p>\n<p>No creo que la gente entienda la clase de atleta fenomenal que era. Al final de nuestras carreras, se hicieron varias pruebas de condici\u00f3n f\u00edsica y Mariano ten\u00eda el mejor salto vertical de cualquier pelotero presente: 35 pulgadas. Pod\u00eda saltar como conejo, con la flexibilidad de un gimnasta. Poco despu\u00e9s de cumplir 40 a\u00f1os, era capaz de caer y hacer un Split. Joe Torre siempre dec\u00eda que Mariano era el mejor jardinero central del equipo, debido al terreno que sol\u00eda cubrir persiguiendo pelotas en la pr\u00e1ctica de bateo y en ese momento, ten\u00edamos a un outfielder Guante de Oro, como lo era Bernie Williams.<\/p>\n<p>Todos sab\u00edan lo que iba a lanzar (una cutter); sin embargo, nadie le pod\u00eda batear debido a ese movimiento tard\u00edo. Tiene dedos largos, al igual que Pedro Mart\u00ednez, y flexibilidad en sus mu\u00f1ecas y creo que eso le dio un impulso casi similar a un latigazo cuando liberaba la pelota. No obstante, \u00e9l ten\u00eda una extensi\u00f3n incre\u00edble cuando liberaba la pelota, estir\u00e1ndose hacia afuera y creo que eso contribuy\u00f3 a ese dinamismo tard\u00edo en ese pitcheo que nadie pod\u00eda batear. Siempre estuve fascinado por lo sutil de su env\u00edo y lo explosivo que era a la vez. La ciencia demuestra que un bateador no puede rastrear un pitcheo en su trayecto hasta home plate y el movimiento dram\u00e1tico de su cutter era en las \u00faltimas ocho pulgadas. Los bateadores no pod\u00edan verla y menos conectarle.<\/p>\n<p>Yo confront\u00e9 algunos problemas al lanzar desde la tercera base poco despu\u00e9s de mi incorporaci\u00f3n a los Yankees. No era una situaci\u00f3n digna de Chuck Knoblauch, pero tampoco era maravilloso. Por eso, \u00e9l y yo comenzamos a hacer lances largos juntos a diario, con el objetivo de ayudarme. Me colocaba frente a la l\u00ednea de foul en el jard\u00edn derecho y \u00e9l devolv\u00eda los lanzamientos, retrocediendo hasta que llegaba a la marca de 399 pies entre el jard\u00edn izquierdo y central. Ten\u00eda que correr mientras lanzaba para poder tener la oportunidad de siquiera acercarme a \u00e9l y \u00e9l se burlaba al mantener el env\u00edo de un pitcher, como si estaba lanzando en pleno inning. Lanzaba la pelota tan alto, como si fuera una jabalina y llegaba tan lejos. No parec\u00eda nunca bajar. Para despu\u00e9s caer directamente en mi guante.<\/p>\n<p>Aproximadamente, el 80 por ciento de nuestras conversaciones eran en espa\u00f1ol. Cuando Mariano lanzaba su \u00faltimo pitcheo de calentamiento, yo siempre era el infielder que se lo devolv\u00eda, como tercera base e intentaba motivarlo, llam\u00e1ndolo \u201cmuerto\u201d en son de burla: \u201cVamos, muerto\u201d.<\/p>\n<p>Le dec\u00eda: \u201cMo, si t\u00fa tuvieras mis pelotas, ya tendr\u00edas 800 salvados\u201d.<\/p>\n<p>Y \u00e9l respond\u00eda: \u201cSi t\u00fa tuvieras mis pelotas, tendr\u00edas 1.000 jonrones\u201d. Despu\u00e9s del retiro de Mariano y yo jugara los \u00faltimos a\u00f1os de mi carrera, \u00e9l dec\u00eda en son de broma que ir\u00eda a Federal Express a enviarme sus test\u00edculos, para que yo tuviera un par.<\/p>\n<p>Mariano siempre quiso ense\u00f1ar y como si fuera un pastor, siempre ten\u00eda una Biblia consigo, pero jam\u00e1s se excedi\u00f3: es excelente a la hora de dar un mensaje. \u00c9l quer\u00eda que yo hiciera las cosas bien y cuidar de m\u00ed, alent\u00e1ndome a asistir a los servicios religiosos dominicales que se llevan a cabo en los estadios y en algunas jornadas dominicales, estaba agotado y le dec\u00eda que declinaba ir. Se molestaba, castig\u00e1ndome con su silencio por todo un d\u00eda. Detestaba decepcionarle.<\/p>\n<p>En los peores momentos de mis problemas con la oficina del comisionado, Mariano me llamaba todo el tiempo. Se montaba en un avi\u00f3n, viajaba a Miami para verme y era sumamente directo: \u201c\u00bfQu\u00e9 demonios est\u00e1s haciendo?\u201d. Nunca apoy\u00f3 todas las porquer\u00edas que hice. \u00c9l est\u00e1 lleno de convicci\u00f3n y era un verdadero Norte.<\/p>\n<p>Comet\u00ed muchos errores y \u00e9l me acus\u00f3 directamente, mir\u00e1ndome a los ojos y castig\u00e1ndome. Pero nunca lo hizo de una forma que me hiciera sentir que \u00e9l me miraba por debajo del hombro; me hac\u00eda sentir que era posible que yo lograra conseguir la forma de arreglar las cosas, si tomaba mejores decisiones. Mariano jam\u00e1s me dio la espalda y siempre me daba esperanzas.<\/p>\n<p>Eventualmente, asum\u00ed mis errores. Mariano me envi\u00f3 un mensaje de texto pregunt\u00e1ndome: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no hiciste esto durante toda tu carrera?\u201d. Despu\u00e9s que regres\u00e9 a los Yankees en los entrenamientos primaverales de 2015, Mariano lleg\u00f3 como instructor invitado y me hizo a un lado de buena manera, como siempre suelen hacer los buenos amigos.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 y me dijo: \u201cLo est\u00e1s haciendo realmente bien\u201d.<\/p>\n<p>Se me pone la piel de gallina pensando en esas palabras y lo que significaron en ese momento, viniendo de una persona con tanta profundidad y car\u00e1cter como lo es Mariano Rivera.<\/p>\n<p>Nunca he sido gran aficionado a la m\u00fasica, pero se sent\u00eda como si estaba a un lado del escenario de un concierto cuando Mariano aparec\u00eda en los partidos en el Yankee Stadium, con \u201cEnter Sandman\u201d retumbando en los altavoces y el rugir de la multitud en respuesta, Mariano trotando para el acto final, cabizbajo. Me dec\u00eda lo afortunado que era al estar all\u00ed y poder ver al arma de pitcheo m\u00e1s grande de la historia del b\u00e9isbol.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rivera fue compa\u00f1ero de Rodr\u00edguez con los Yankees y siempre se carateriz\u00f3 por su forma de ser dentro y fuera del terreno de juego.<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":58214,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2,60],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts\/58213"}],"collection":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/comments?post=58213"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts\/58213\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58217,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts\/58213\/revisions\/58217"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/media\/58214"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/media?parent=58213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/categories?post=58213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/tags?post=58213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}