{"id":80737,"date":"2020-10-29T15:14:25","date_gmt":"2020-10-29T15:14:25","guid":{"rendered":"https:\/\/colimdo.org\/?p=80737"},"modified":"2020-10-29T15:14:25","modified_gmt":"2020-10-29T15:14:25","slug":"boxeo-artes-marciales-herramientas-prevenir-la-violencia-las-favelas-rio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/colimdo.org\/noticias\/boxeo-artes-marciales-herramientas-prevenir-la-violencia-las-favelas-rio\/","title":{"rendered":"Boxeo y artes marciales, herramientas para prevenir la violencia en las favelas de R\u00edo"},"content":{"rendered":"<p><strong>EFE, RIO DE JANEIRO.-<\/strong> La guerra contra la violencia en Brasil se puede dar a punta de golpes y patadas, una premisa que cientos de ni\u00f1os y j\u00f3venes de favelas en R\u00edo de Janeiro aplican con \u201cAbra\u00e7o Campe\u00e3o\u201d, la iniciativa que busca alejarlos del narcotr\u00e1fico y la delincuencia con boxeo y artes marciales.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 200 participantes entre los 7 y los 29 a\u00f1os hacen parte del proyecto. Todos viven en el Complexo do Alem\u00e3o, un deprimido conglomerado de favelas donde el mar es lejano y los tiroteos constantes.<\/p>\n<p>La sede est\u00e1 localizada a la entrada de la favela del Adi\u00f3s, una de las 15 barriadas que componen el complejo, en un predio bald\u00edo que ha sido adecuado como centro de entrenamiento sin lujos ni grandes dimensiones, pero de forma impecable.<\/p>\n<p>Una cancha p\u00fablica de f\u00fatbol brinda el espacio para las pr\u00e1cticas al aire libre y muros de m\u00e1s de cuatro metros de altura resguardan sus alrededores de las balas en medio de la turbulenta cotidianidad de esa comunidad.<\/p>\n<p>Cerrado durante casi cinco meses por la pandemia del coronavirus, el proyecto colg\u00f3 los guantes del box y visti\u00f3 los de la solidaridad convirti\u00e9ndose en uno de los ejes log\u00edsticos que ayud\u00f3 a calmar el hambre durante el confinamiento social. Hace dos meses retom\u00f3 actividades con el doble de estudiantes.<\/p>\n<p>PRIMER ASALTO: LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA<\/p>\n<p>La zona norte de R\u00edo, donde se levanta el complejo, es una de las m\u00e1s afectadas por los conflictos armados y la que registr\u00f3 el mayor n\u00famero de tiroteos en 2019, una realidad con la que despiertan cada ma\u00f1ana sus habitantes y con la que despiden la noche antes de dormir.<\/p>\n<p>En cifras reales, unas 2.400 balaceras se registraron en esa regi\u00f3n el a\u00f1o pasado y de ese total, 275 fueron en el Complexo do Alemao, casi una diaria.<\/p>\n<p>Los tiroteos son ocasionados por las disputas territoriales entre bandas criminales y por los enfrentamientos de estas con la polic\u00eda, un eterno c\u00edrculo vicioso que impone el peor de los confinamientos, pues adem\u00e1s de obligar el cierre de escuelas, centros de salud y comercios para salvaguardar las vidas, deja traumas y muertes por balas perdidas.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s j\u00f3venes no son ajenos a esa realidad y muchos de ellos caen en el abandono escolar, el embarazo precoz o el tr\u00e1fico de drogas.<\/p>\n<p>\u201cEs incre\u00edble que Elon Musk est\u00e1 pensando en colonizar Marte y nosotros tenemos gente en favelas sin saneamiento b\u00e1sico, sin educaci\u00f3n. Yo no acepto esa realidad y toda la energ\u00eda y esfuerzo de estas unidades son para cambiar lo que pasa dentro de las favelas de R\u00edo de Janeiro y de Brasil\u201d, explic\u00f3 a EFE Alan Duarte, su fundador.<\/p>\n<p>Para Duarte, Abra\u00e7o Campe\u00e3o es una gran familia donde los alumnos encuentran el cari\u00f1o, el apoyo y la comprensi\u00f3n que no reciben en sus casas. \u201cSomos un abrazo para el que lo necesita\u201d, dijo.<\/p>\n<p>A su 32 a\u00f1os, este hombre ya ha sentido en carne propia los azotes del racismo, la pobreza y la violencia. Naci\u00f3 y creci\u00f3 en la favela del Adi\u00f3s -donde vive actualmente- y tras ver morir a buena parte de su familia por culpa de las balas decidi\u00f3 iniciar un proyecto parecido al que le abri\u00f3 las puertas al mundo.<\/p>\n<p>SEGUNDO ASALTO: NACE LA IDEA<\/p>\n<p>El proyecto naci\u00f3 en 2014 tras el asesinato de su hermano mayor. Jackson muri\u00f3 por un tiro en la cabeza disparado desde un carro a plena luz del d\u00eda. \u00c9l y otros nueve familiares de Duarte perdieron la vida por armas de fuego.<\/p>\n<p>Abandonado por su padre y criado pr\u00e1cticamente por su hermano, tras la ausencia de una madre entregada al trabajo para sostenerlos, el ya retirado pugilista conoci\u00f3 de joven el boxeo con la ONG Lucha por la paz y brill\u00f3 con este deporte.<\/p>\n<p>De adolescente caminaba 40 minutos para llegar al centro donde se entrenaba en Mar\u00e9. El esfuerzo lo llev\u00f3 a competir en Brasil y hasta lleg\u00f3 a luchar en Sud\u00e1frica e Inglaterra en la categor\u00eda medio-medio (hasta 75 kilos).<\/p>\n<p>\u201cCuando me vi en ese contexto, luchando, visitando otros pa\u00edses, conociendo Brasil entero y trabajando en lo que amaba (\u2026) me pregunt\u00e9 por qu\u00e9 no exist\u00eda ese tipo de proyectos en el Complexo do Alemao\u201d, dijo. \u201cConsegu\u00ed tres pares de guantes viejos y dos sacos de box rasgados y los colgu\u00e9 en la cancha de f\u00fatbol que queda aqu\u00ed al frente\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p>Seis a\u00f1os despu\u00e9s el proyecto es una organizaci\u00f3n no gubernamental que ha crecido y ahora traspasa fronteras al expandirse a otro complejo de favelas vecino: el de La Pe\u00f1a.<\/p>\n<p>TERCER ASALTO: FORMACI\u00d3N INTEGRAL<\/p>\n<p>En todo este tiempo el sue\u00f1o tambi\u00e9n se ha transformado. Adem\u00e1s del boxeo se dictan otras artes marciales y de un p\u00fablico que era exclusivamente masculino, ahora la mitad de sus integrantes son mujeres.<\/p>\n<p>Aunque son deportes de combate, Duarte considera que no promueven la violencia, pues su esencia inculca disciplina, respeto, honestidad, lealtad, coraje, rectitud, compasi\u00f3n y honor, valores que fortalecen f\u00edsica y espiritualmente a los participantes.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n es completamente gratuita y quienes llegan all\u00ed, ya no quieren salir, pero si alg\u00fan problema impide la asistencia de un alumno, el proyecto le brinda soporte social personalizado.<\/p>\n<p>K.O. A LA VIOLENCIA<\/p>\n<p>La mejor recompensa que tiene Duarte como cabeza de Abrazo Campe\u00e3o es ver a sus alumnos alejados de la violencia, triunfando en los estudios o sembrando semillas para otras j\u00f3venes promesas.<\/p>\n<p>Giliard Lima, de 32 a\u00f1os, es un ejemplo de ello. Cuando su madre muri\u00f3, Duarte lo invit\u00f3 al centro donde entrenaba en Mar\u00e9. All\u00ed se form\u00f3, se profesionaliz\u00f3, fracas\u00f3 y resurgi\u00f3 y ahora es uno de los profesores del proyecto.<\/p>\n<p>\u201cYo fui como ellos. Ya sent\u00ed lo que es llegar a un lugar y ser acogido, ser tratado bien y ser bien orientado por los profesores y por el equipo, y hoy en d\u00eda como entrenador, trato de hacer lo mismo\u201d, indic\u00f3 a EFE.<\/p>\n<p>El trabajo ha sido duro. El sue\u00f1o no vive de sonrisas y el Estado no aporta un c\u00e9ntimo. La mayor\u00eda de los ingresos llegan del exterior de organizaciones que conocieron el proyecto por un documental (\u201cThe Good Fight\u201d) premiado en varios festivales, entre los cuales el de cine de Tribeca, en Nueva York.<\/p>\n<p>Dirigido y producido con las u\u00f1as por Ben Holman, un ingl\u00e9s amigo de Duarte desde su \u00e9poca en Mar\u00e9, el filme fue el que le abri\u00f3 las puertas al proyecto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La guerra contra la violencia en Brasil se puede dar a punta de golpes y patadas, una premisa que cientos de ni\u00f1os y j\u00f3venes de favelas en R\u00edo de Janeiro aplican con \u201cAbra\u00e7o Campe\u00e3o\u201d, la iniciativa que busca alejarlos del narcotr\u00e1fico y la delincuencia con boxeo y artes marciales.<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":80738,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2,60],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts\/80737"}],"collection":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/comments?post=80737"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts\/80737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":80739,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/posts\/80737\/revisions\/80739"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/media\/80738"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/media?parent=80737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/categories?post=80737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/colimdo.org\/wp-api\/wp\/v2\/tags?post=80737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}