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15 marzo, 2012

Boxeadora adolescente afgana irá a JJOO

Simplemente al subir al cuadrilátero durante los Juegos Olímpicos de este año en Londres, Sadaf Rahimi propinará varios golpes en la lucha de las mujeres afganas por la equidad.

Hay historias exitosas de mujeres afganas, pero la mayoría siguen siendo ciudadanas de segunda clase, cubiertas de la cabeza a los pies por sus burkas azules, víctimas de abusos u ocultas en sus casas.

Rahimi, una estudiante de 17 años, quiere ser la nueva cara de las mujeres afganas, ganando honor y dignidad para ella y para otras mujeres en este país devastado por la guerra. Busca también mejorar la imagen de las mujeres del país ante el resto del mundo.

Tendrá su oportunidad en Londres, donde el boxeo de mujeres hace su debut en los Juegos Olímpicos.

“Cuando participamos en competencias en el extranjero nos sentimos presionadas”, dijo Rahimi, mientras entrenaba en un gimnasio improvisado en la capital afgana. “Pero trataré de demostrar que una chica afgana puede subir al ring y lograr un buen puesto para Afganistán”.

En cumplimiento con las normas conservadoras para las mujeres afganas, Rahimi vestiría mallas negras por debajo de sus calzoncillos de púgil en los Juegos Olímpicos, a fin de no dejar al descubierto las rodillas. Se entrena durante horas, tres días a la semana, golpeando el costal y boxeando contra compañeras y entrenadores, que hacen las veces de “sparring”.

Se dan puñetazos, de pie sobre tapetes verdes y rosados, que cubren el piso de concreto de una habitación en un centro deportivo afgano, donde el régimen del Talibán solía llevar a cabo las ejecuciones públicas. Las boxeadoras carecen todavía de un cuadrilátero para entrenar.

Luego que el Talibán prohibió a las mujeres participar en actividades deportivas, el Comité Olímpico Internacional suspendió a Afganistán de los juegos. El país se perdió así la olimpíada del 2000 en Sidney.

En el 2001, el Talibán fue derrocado, y se levantó la suspensión al año siguiente. Las deportistas afganas, por primera vez en la historia, se presentaron en los Juegos Olímpicos del 2004 en Atenas.

Rahimi, quien tiene el apoyo de su familia en Kabul, sigue los pasos de Robina Muqimyar, quien participó en el atletismo en Atenas. Otra mujer, Mehboda Ahdyar, tenía previsto competir en Beijing 2008, pero se lesionó.

“Estoy al tanto de que mis adversarias en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 son más poderosas e incluso el doble de talentosas que yo, pero me he preparado para participar y ganar una medalla”, dijo Rahimi, que comenzó a boxear hace cuatro años y consiguió una presea de plata durante una competición de boxeo en Tayikistán.

El boxeo de mujeres es un deporte inusitado en un país como Afganistán. Aquí, la mayoría de las mujeres lucha todavía por sus derechos y por recibir algo de respeto en una sociedad dominada por los hombres.

Recientemente, en la provincia norteña de Baghlan, Sahar Gul, de 15 años, fue encerrada, azotada con cables eléctricos y torturada por su marido y sus parientes políticos, luego que se negó a trabajar como prostituta. Los acusados niegan su responsabilidad. La mujer se convirtió en la cara amoratada y sangrante de la falta de derechos de mujeres en Afganistán, luego que se le rescató en diciembre, cuando un tío llamó a la policía.

También en el norte, en la provincia de Kunduz, una mujer de 30 años llamada Storay fue asesinada en enero, por dar a luz a su tercera hija y no a un niño. Storay, quien se identificaba sólo con un hombre, fue muerta supuestamente por su marido cuando la tercera hija tenía apenas 3 meses.

El marido abandonó a las hijas.

Pese a semejantes atrocidades, hay oportunidades crecientes para las mujeres afganas en el deporte, dijo Mohamad Saber Sharifi, entrenador de las boxeadoras que representan al país.

El equipo se conformó por el Comité Olímpico Afgano en 2007 y cuenta con una treintena de púgiles inscritas.

Rahimi, que pelea en la categoría de los 54 kilogramos, tiene un boleto de comodín para los Juegos Olímpicos. Viajó a Londres el 19 de febrero para entrenar durante varias semanas. En mayo, peleará en China, pero sin importar si gana o pierde, estará en la cita olímpica.

“Sadaf Rahimi es la única mujer que participará en estos juegos”, dijo Sharifi. “Representará a las mujeres afganas, lo cual la convierte en la mayor celebridad femenina en Afganistán”.

Las cosas han sido mucho más fáciles para los deportistas hombres en Afganistán.

El primer afgano que ganó una medalla olímpica fue Rohullah Nikpai, que obtuvo el bronce en el taekwondo en 2008, al vencer a rivales de Alemania e Inglaterra, así como al español Juan Antonio Ramos, campeón mundial.

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