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7 septiembre, 2020

Un estresante día de descanso en el Tour

AP, FRANCIA.— Fue un inusual día de descanso para los participantes del Tour de Francia.

Luego de nueve tensas y agotadoras etapas que llevaron al pelotón de la Riviera a los Pirineos, con un paso intermedio por los Alpes, los ciclistas hubieran tenido el lunes una jornada normal de relajamiento con amigos y familiares.

Pero este año es distinto.

Además de la rutina de recuperación, los 166 corredores que siguen en competencia debieron mantenerse dentro de su propia “burbuja”, con una espada de Damocles sobre ellos al someterse a pruebas de coronavirus que decidirán si siguen en la ronda gala.

“Es alarmante, pero tenemos que ser pacientes”, dijo el corredor francés Warren Barguil, acompañado por el colombiano Nairo Quintana, el líder del equipo Arkea-Samsic, durante una videoconferencia. “Nos encontraremos con nuestras familias en París el 20 de septiembre”.

Ambos ciclistas comparecieron ante la prensa con mascarillas cubriéndoles el rostro.

Los organizadores del Tour informaron que se analizarán 650 pruebas. Algunas fueron tomadas el domingo, con la mayoría del pelotón haciéndolo el lunes.

Bajo la amenaza de ser cancelado en un momento — más de 30.000 personas han muerto en Francia tras contraer el coronavirus, para ser uno de los países más afectados en Europa — el Tour logró salir adelante tras ser reprogramado, de su tradicional fecha en julio al final del verano. Pero se ha tenido que cumplir un estricto protocolo sanitario, el cual incluye pruebas obligatorias de COVID-19 para todos los competidores y personal en los días de descanso.

Todos se sometieron a pruebas previo al inicio del Tour en Niza y han permanecido en una cuarentena al recorrer Francia, manteniéndose a distancia de los aficionados y patrocinadores, usualmente omnipresentes durante las tres semanas del popular evento.

Después que cuatro empleados del equipo belga Lotto-Soudal fueron enviados a casa tras resultados inconclusos en la antesala del Tour, la carrera se ha disputado sin otros sobresaltos causados por el COVID-19.

Pero mantener el distanciamiento social en las rutas no ha sido fácil.

Durante la primera etapa en los Pirineos el sábado, muchos espectadores sin mascarillas no respetaron la orden de mantener dos metros de distancia al salir a alentar a sus favoritos.

Aunque los resultados no se divulgarán hasta el martes, los equipos se enterarán pronto si el virus ha contaminado la burbuja del Tour.

“Sería realmente una pena que se excluya a un corredor del Tour de Francia por ser animado por aficionados que no fueron cuidadosos”, declaró el director del equipo Cofidis Cedric Vasseur.

La próxima tanda de pruebas podría alterar el Tour. Todo el que arroje positivo deberá abandonar la carrera y todo equipo con más de dos positivos — ya sea un corredor o empleado — en un lapso de siete días será expulsado.

Para evitar falsos positivos que puedan dejar fuera a corredores sanos, los organizadores tratarán de realizar otras prueba y un análisis de sangre lo más pronto posible. Cuentan con un laboratorio móvil que puede obtener resultados dentro de dos horas.

Tras la etapa del domingo en los Pirineos, donde el esloveno Primoz Roglic asumió el liderato general, los 22 equipos se trasladaron en autobús a la región occidental de Charente. La carrera se reanudar el martes con una etapa llana entre dos islas, la Ile d’Oleron y la Ile de Re.

Roglic mantiene una diferencia de 21 segundos sobre el colombiano Egan Bernal, defensor del título.