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15 octubre, 2014

La travesía histórica de Víctor Estrella en el US Open

El dominicano Víctor Estrella durante el partido ante el holandés Igor Sijsling en la primera ronda del Abierto de Estados Unidos el martes 26 de agosto de 2014. (AP Foto/Darron Cummings)

SANTO DOMINGO. Como un gigante, Víctor Estrella Burgos dejó huellas imborrables en uno de los eventos más emblemáticos del tenis. Con su perseverancia, trabajo y pasión, logró lo inimaginable, y con sus dos victorias en el cemento de Flushing Meadows colocó el país del merengue en el mapa mundial del deporte blanco.

Desde el inicio de su travesía en el Abierto de los Estados Unidos, el 26 de agosto del presente año, el tenista santiaguero comenzó a marcar un antes y un después para la historia del tenis dominicano. Su victoria frente al holandés Igor Sijsling, por 2-6, 6-4, 6-3 y 6-2, resonó en todos los costados de su patria, al convertirse en el primer quisqueyano en ganar un partido de Grand Slam.

Con dicha hazaña contra Sijsling, de solo 27 años y número 72 del  ranking mundial, Víctor, con sus 34 años al hombro, empezaba a transformar esa semana en la más significativa de su carrera.

A esa edad, McEnroe, Sampras, Courier y Kuerten ya se habían retirado. Pero aún quedaba un espacio reservado para Estrella, que se abría paso entre la crema y nata del tenis mundial. Así, el quisqueyano acaparaba la atención del mundo tenístico en la ciudad de New York. Y ahora se enfrentaba a su segundo contendor, el croata Borna Coric.

Estrella salió a la cancha a demostrar su mejor tenis ante Coric, el jugador más joven del cuadro masculino del US Open este año y campeón juvenil en 2013.

El dominicano abrió el camino de la victoria al conseguir la primera manga en el desempate que dominó e hizo que Coric se resintiese en su confianza anímica, aunque su poder físico le dio todavía para luchar en la segunda y ganarla. A partir de ese momento, el criollo controló con sus toques desde el fondo de la pista, y aguantó en el peloteo para conseguir los puntos que necesitaba para asegurar la victoria por 7-6 (2), 4-6, 6-4 y 6-2.

Estrella logró el 62 por ciento de los puntos con su primer servicio, mientras que Coric solo pudo conseguirlo en un 52 por ciento. En los puntos individuales, el tenista criollo clasificado en el lugar 79 del mundo, se impuso 140-122, mientras que en las estadísticas de aces y dobles faltas, ambos jugadores terminaron con 8 y 4, respectivamente.

La diferencia de 17 años entre uno y otro fue la más grande en un partido del Abierto de Estados Unidos en la era abierta.

Con todo un pueblo paralizado ante su proeza, Estrella se enfrentaba ante el quinto cabeza de serie, Milos Raonic, en la tercera ronda del abierto.

El potente saque de Milos Raonic contuvo a un Víctor Estrella que soñaba con alcanzar la final del Abierto de los Estados Unidos. El joven doblegó al dominicano en tres sets, definidos vía desempates, y a ritmo de 22 aces selló una victoria 7-6 (5), 7-6 (5), 7-6 (3).

En el Grandstand, uno de los estadios principales de Flushing Meadows, el santiaguero quebró tres veces el saque de Raonic, bestial en los tiebreaks. Fue un partido muy reñido desde el principio.

Sin embargo, a pesar de haber registrado en uno de sus saques las 141 millas por hora, el canadiense abrió oportunidades con sus 46 errores no forzados, contra los 33 de Estrella. Pero no le bastó al quisqueyano para vulnerar al semifinalista de Wimbledon en los tiebreaks.

Y de esa manera el valiente Víctor Estrella concluyó su jornada histórica, inédita en los anales del tenis dominicano, latinoamericano y del mundo. Desafió la barrera de la edad, al convertirse en el jugador de mayor edad al disputar un partido en el Abierto de Estados Unidos, y venció la muralla físico-mental ante los rivales de mayor repunte en el ranking mundial.