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2 enero, 2012

Londres se alista para el año olímpico

Nadie siente más ansiedad y presión que los organizadores de los Juegos Olímpicos de Londres. Con la llegada del 2012, las preparaciones no serán más para “el próximo año”, sino para menos de siete meses – exactamente 206 días hasta la ceremonia de apertura, el 27 de julio.

 

Londres se ha preparado siete años para el evento, desde que derrotó a París en la votación final del Comité Olímpico Internacional (COI) el 6 de julio de 2005, en Singapur. Ahora, la cuenta regresiva está verdaderamente en la recta final para un momento de paz en el Reino Unido, o lo que el líder del comité organizador Sebastian Coe llama un “cometa Halley” para el país.

 

En un año movido que también tendrá el jubileo de la Reina Elizabeth y la Eurocopa en Polonia y Ucrania, los Juegos Olímpicos se destacan como el marco del verano boreal 2012, un festival deportivo que pondrá a Londres en el epicentro de la atención mundial por 17 días.

 

El inicio del año posee un significado simbólico y psicológico para Coe, doble medallista olímpico en los 1.500 metros que, como un exatleta, conoce bien la sensación de entrar en un año olímpico. “Para nosotros será la constatación de que no restan años ahora, sino días. Se trata de los Juegos Olímpicos y no hay nada más grande que eso”, reconoció Coe.

 

En hechos concretos Londres está preparado para enfrentar el evento que se avecina, cuando se convierta en la primera ciudad a recibir los Juegos Olímpicos por tercera vez, tras haberlo hecho en 1908 y 1948.

 

Las mayores preocupaciones están en los factores menos predecibles: la seguridad y el transporte. ¿Los Juegos estarán a salvo de un ataque terrorista? ¿La ya sobrecargada red de transporte londinense hará frente a una presión adicional?

 

La mayoría de las sedes están construidas y listas para los 10.000 atletas de más de 200 países que se reunirán en la ciudad el próximo verano europeo durante 16 días de competición en 26 deportes y 300 eventos de medallas.

 

“Me siento relajado, pero ciertamente no complaciente”, dijo Coe en una entrevista reciente. “Tenemos grandes retos, por supuesto. Realizar 26 disputas mundiales nunca será como pasear por el parque. Sabemos que estas son las ‘vallas difíciles’. No hay nada fácil en los próximos meses”, añadió el dirigente.

 

Un antiguo terreno industrial baldío en el este de Londres se ha transformado en el Parque Olímpico, un área con diversos escenarios emblemáticos y que representa la pieza central de un proyecto de regeneración a largo plazo para una de las zonas más desfavorecidas de Inglaterra.

 

Financieramente, Londres se ha manejado sorpresivamente bien durante una de las peores condiciones económicas en décadas, recaudando cerca de un billón de dólares de los patrocinadores.

 

A pesar de las protestas públicas por un sistema de boletos que dejó cientos de miles de solicitantes con las manos vacías, los organizadores recaudaron cientos de millones de dólares más por la venta de entradas. Los ingresos para la cita olímpica están prácticamente agotados y el Comité Organizador (Locog) está en camino de cumplir con sus 3.3 mil millones de dólares del presupuesto de funcionamiento.

 

El total de 14,6 millones del presupuesto del sector público para los Juegos Olímpicos se mantiene intacto, aunque las cosas están complicadas. Los auditores del gobierno advirtieron recientemente que hay un “riesgo real” de que más dinero de los contribuyentes podría ser necesario para cubrir las cuentas.

 

Gran parte de la presión del presupuesto se origina con los expendios de seguridad, que han aumentado el valor total para 1.6 mil millones de dólares.

 

La mayor parte de la presión del presupuesto proviene de los costos extra de seguridad, que han crecido a más de 1.6 mil millones. El número previsto de guardias en las sedes ha elevado de 10.000 a 23.700 ¿ además de 12.000 policías en las calles. Hasta 13.500 efectivos militares serán desplegados, un navío de guerra estacionado en el río Támesis y aviones de combate estarán en alerta.

 

La amenaza de seguridad se elevó un día después de que Londres fuera elegida sede de los Juegos 2012, cuando terroristas suicidas atacaron la red de metro de la capital, matando a 52 personas el 7 de julio de 2005. El desafío, sin embargo, será mantener los Juegos seguros sin bloquear a la ciudad o convertirla en un campo armado.

 

“Este es un evento deportivo con un aparato de seguridad, y no un evento de seguridad con algunos eventos deportivos”, declaró a The Times Chris Allison, asistente del comisionado de la Policía Metropolitana. “No queremos cerrar Londres. Si la gente no puede hacer su rutina diaria, entonces esa será una victoria para los terroristas. Queremos que la policía sea visible, tranquilizadora y alerta, pero no opresiva”, aseguró Allison.

 

Mantener la ciudad en movimiento durante los Juegos se perfila como otra de las prioridades. Los funcionarios británicos estiman unos tres millones de viajes diarios en el transporte público. Algunas estaciones de metro tendrán largas filas y exceso de personas. La posibilidad de que haya huelga tampoco está descartada. En las carreteras, los conductores enfrentarán a una rede de rutas y carriles olímpicos.

 

Los organizadores han disfrutado de una carrera relativamente libre de controversia, sin retrasos en la construcción que ha colmado los Juegos de Atenas 2004, o cuestiones de derechos humanos que estallaron antes de los Juegos de Beijing 2008. Además de las quejas sobre la venta de boletos, Londres ha soportado discusiones prolongadas sobre el futuro del Estadio Olímpico y protestas en India contra el patrocinio de Dow Chemical en la decoración del Estadio debido a los vínculos de la empresa con la tragedia de Bhopal en 1984.

 

Después de los grandiosos Juegos de 2008, donde el dinero no fue un problema, los organizadores londinenses han ratificado que no intentarán competir con el épico evento de Beijing, sino imprimir la identidad y toque británicos en el evento. El estilo de los Juegos empezará por la ceremonia de apertura, dirigida por el cineasta ganador del Oscar Danny Boyle.

 

Sobretodo, Londres promete unos Juegos muy divertidos – sedes repletas, pantallas gigantes en toda la ciudad, cultura y entretenimiento, ambiente de fiesta día y noche. Y, en un momento de pesimismo económico y la austeridad en Gran Bretaña, Coe quiere ofrecer un evento que “eleva el espíritu de la nación.”

 

De cara a los Juegos, el exatleta espera que el entusiasmo del público se manifieste cuando la llama olímpica llegue a Cornualles el 19 de mayo para el inicio del relevo de la antorcha por todo el país. Antes, sin embargo, es el momento para estallar los corchos y chequear el calendario: 2012 ya está aquí.