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19 enero, 2019

Manny Pacquiao estrena sus 40 años arriesgando en Las Vegas

“Sigo sintiendo pasión por este deporte y sigo teniendo ese instinto asesino y ese fuego en mis ojos”. La pregunta se ha transformado en un lugar común en los últimos meses y la respuesta que Manny Pacquiao expuso una y otra vez para explicar los motivos que todavía lo impulsan a seguir subiendo a un cuadrilátero no ha variado. Pasión y un físico que todavía se lleva muy bien con el superprofesionalismo, la amalgama que le permitirá, a los 40 años, volver a Las Vegas a combatir por un título del mundo.

El filipino expondrá el sábado a la medianoche (transmitirá Fox Premium Action desde las 23) su título welter de la Asociación Mundial de Boxeo que conquistó el año pasado al noquear al chubutense Lucas Matthysse. Su rival en la primera gran velada del año, que se llevará a cabo en el MGM Grand de la Ciudad del Pecado, será el estadounidense Adrien Broner.

Shows de grupos de rock y cantantes de góspel, sorteos de autos y electrodomésticos y miles de invitados, entre ellos el presidente filipino Rodrigo Duterte, animaron el 17 de diciembre pasado una fiesta en la que Pacquiao celebró sus cuatro décadas de vida en un centro comercial de General Santos, su ciudad natal. “Me siento más fuerte, más rápido y más sabio a los 40 años, como si tuviera 25”, dijo entonces.

Ahora le tocará demostrarlo sobre el encordado en una ciudad en la que no se presenta hace más de dos años (la última vez fue en noviembre de 2016 ante Jessie Vargas) y en una pelea que se ha planteado como una estación intermedia antes de la esperadísima revancha ante Floyd Mayweather (el estadounidense ganó por puntos en 2015), anunciada hasta el cansancio para este año pero nunca confirmada.

PacMan, quien ostenta un récord de 60 victorias (39 por nocaut), 7 derrotas y 2 empates y fue campeón reconocido por los grandes organismos del pugilismo mundial en seis divisiones distintas, es favorito en las casas de apuestas. Lo avalan su currículum, que incluye a unos cuantos de los mejores boxeadores del siglo XXI (Mayweather, Eric Morales, Juan Manuel Márquez, Oscar de la Hoya, Miguel Cotto), y su técnica intacta, que expuso en su última presentación, cuando barrió en siete rounds a un desdibujado Matthysse en Kuala Lumpur. Además, para esta presentación volvió a trabajar con Freddie Roach, el entrenador que lo llevó a la gloria.

Las dudas están centradas en los efectos del paso del tiempo y la escasa actividad (hizo solo cinco peleas en los últimos cuatro años) sobre un púgil que ha tenido a la velocidad como una virtud destacadísima. Mucho tiempo ha pasado y mucho desgaste ha acumulado el cuerpo de Pacquiao desde su debut, hace 24 años, y desde que logró su primer título del mundo con un tremendo nocaut sobre el tailandés Chatchai Sasakul, en diciembre de 1998. Y su pegada tampoco es la misma: de sus últimas 10 victorias, solo ganó antes del límite ante Matthysse.

Si para Pacquiao, quien el viernes dio sin problemas el peso (registró 66,225 kilos, 400 gramos debajo del límite de la categoría), este reto es uno más es una carrera plagada de grandes desafíos, para Broner es el combate más importante de su vida, tal como reconoció el jueves. Porque pese a que solo tiene 29 años, su andar errático en las últimas temporadas parece no ofrecerle muchas oportunidades más en las grandes carteleras si falla ante el filipino.

Apadrinado por Floyd Mayweather (todavía lo maneja su promotora), El Problema, como lo apodan, apareció en los albores de la década como una de las grandes esperanzas del boxeo estadounidense y acumuló títulos en las categorías superpluma, ligero y welter. Hasta que se cruzó con Marcos Maidana. Una dura derrota frente al bombardero de Margarita en diciembre de 2013 le puso fin a su invicto e inició un período gris en su carrera.

Desde entonces, y más allá de que en 2015 conquistó el cetro superligero de la AMB, las cosas no volvieron a ser como antes para él. Sumó victorias sin gloria y cuando le tocó afrontar retos de riesgo, falló: fue vencido claramente por Shawn Porter y por Mickey García. Además su nombre adquirió mucha más presencia en los medios por sus escándalos y hasta algunas situaciones reñidas con la ley que por sus actuaciones. Ahora, con una foja de servicio de 33 victorias (24 antes del límite), 3 derrotas y 1 empate, sabe que debe reconstruirse.

“Una victoria ante Pacquiao es necesaria para relanzar mi carrera. Todos lo dan a él como favorito, pero yo estoy enfocado en hablar menos basura y demostrar que soy un gran boxeador”, dijo Broner, quien registró 66,450 kilos en el pesaje. “Él es una leyenda. Siempre será reconocido como uno de los mejores del boxeo. Pero creo que ha llegado mi momento de ser el número uno y vengo a apoderarme de su trono”, arriesgó, algo más cauto y respetuoso que de costumbre.

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