Tras haber jugado por 10 años con los Leones del Escogido y posteriormente desempeñarse en distintas posiciones como coach de esa misma franquicia, Ramón Santiago escribe un nuevo capítulo en su historia con el conjunto rojo, al conducirlo a la final en su rol de dirigente.
“Tengo una emoción que no la puedo describir… Para mí es un orgullo y un honor ser parte de una organización como los Leones del Escogido. Jugué aquí, gané campeonatos y tener hoy la oportunidad de estar en una final como mánager se siente diferente”, expresó Santiago tras el avance de los 17 veces campeones nacionales a la serie decisiva.
Pese al disfrute y la celebración por el paso logrado, Santiago fue enfático en que la misión aún no está completa, dejando claro que no hay espacio para el triunfalismo.
“Sabemos que el trabajo no está terminado. Vamos en busca de la corona número 18”, aseveró el dirigente, al señalar que todavía deben disputar y ganar los cuatro partidos de la final para acreditarse el campeonato: “esa es nuestra meta”.
Resiliencia
Cuando el nativo de Las Matas de Farfán tomó las riendas de los Leones, el equipo presentaba récord de 13-18 a inicios de diciembre, un panorama que obligaba a reaccionar de inmediato para sacar a flote a los campeones nacionales y del Caribe.
Su primer paso fue ganarse la confianza de los jugadores e implementar de forma inmediata su filosofía de juego, con el objetivo de llevar al equipo a la postemporada y encaminarlo a la defensa del título.
Con amplia experiencia dentro de la cueva roja, Santiago conocía el potencial del Escogido, por lo que apeló al lema de “un juego a la vez” para enfocarse en cada jornada y dejar atrás los tropiezos.
“Sé que mucha gente nos descalificó en la serie regular, pero nosotros confiamos plenamente en el grupo de jugadores que tenemos. Por eso nunca se puede menospreciar a un campeón”, afirmó.
Agradecido
Por su parte, Carlos Peña, en su primera experiencia como gerente general, no ocultó sus emociones y se mostró satisfecho con el trabajo realizado por los jugadores y el cuerpo técnico.
“Agradecimiento es lo que siento, primero con Dios y luego con los muchachos, por su entrega. Juegan dándolo todo hasta el último out, mostrando su coraje y compromiso”, expresó Peña, quien resaltó la labor de Santiago: “Siempre confié en que era el hombre indicado para esta misión”.