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13 abril, 2019

Espanyol firmó un triunfo en la Liga; Barcelona empata sin Messi

 

 

BARCELONA. ESPN Digital. Empate y gracias. No mereció más el Barcelona en Huesca ni tampoco se le esperó menos. Sumó su cuarto partido de la temporada sin marcar en un juego muy discreto que se cerró sin goles porque ni el colista puso en problemas a Ter Stegen ni el líder acertó ante Santamaría, que salvó un remate envenenado de Dembélé, otro de Murillo y vio cómo el poste evitaba el gol de Malcom.

Poco Barça, sin Messi… Y sin Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Busquets, Arthur, Suárez, Alba, Semedo. Repleto de secundarios, con debutantes, con el once más joven de toda la temporada y que fue de más a menos. Y a mucho menos incluso, con un final decepcionante que no ayudó precisamente a quienes quisieran reivindicarse ante el entrenador y la opinión pública.

Siendo como era el Barça un equipo totalmente experimental, con solo Ter Stegen repitiendo del once que inició el último miércoles en Old Trafford. Y que junto a Dembélé (y quizá Arturo Vidal) se aventura de partida en el partido de vuelta de Champions frente al Manchester United, se entendió el cierto descontrol futbolístico que mostró en varias ocasiones, con un centro del campo tan desconocido como descosido, sobrado de calidad y falto de combinación.

Le pesó esa circunstancia a un líder al que retocó incluso en el dibujo Valverde, formando con tres centrales y dos carrileros, debutando en la Liga Wagué, Todibo y Riqui Puig, volviendo al plano Boateng y Murillo (también debutante en Liga como azulgrana) y dándole galones a Aleñá en ese centro del campo con marcado acento de cantera junto a Puig.

No combinaba con comodidad el Barça y resistió con solvencia durante toda la primera mitad el Huesca, que apenas sufrió en un pase, magnífico, filtrado de Riqui a Dembélé, cuyo remate cruzado, raso, desvió lo justo Santamaría para evitar el gol. Un cabezazo a la salida del corner de Murillo y un remate a las nubes de Boateng fue la única pólvora del Barça durante una primera mitad insípida y falta de ritmo.

Con todo, destacó tanto la capacidad de Wagué, tanto en fase ofensiva como en recuperar la posición en defensa, y el crédito de Todibo en la colocación, que evitó en buena parte que el Huesca hiciera pasar por problemas a Ter Stegen.

CAMBIO
Apareció con mayor intensidad el líder tras el descanso, imprimiendo más el juego al espacio, aprovechando la velocidad de Dembélé, combinando al primer toque y buscando la portería rival con mayor velocidad. Cambió la imagen del partido con un Barça más dominante y decidido, no excesivamente brillante pero sí mandón.

Así tuvo su mejor ocasión a los 56 minutos, en un balón que le llegó a Malcom en la banda izquierda del ataque y que terminó con su sorprendente disparo, cuando se esperaba el centro, que se estrelló en el palo de Santamaría. Más retrasado y confiando en la contra el Huesca, el juego se fue convirtiendo en un monólogo al que le dio un toque Valverde con los cambios.

Poco después de la hora del partido sacó del campo a Riqui y Dembélé, probado con acierto para el partido de Champions, para dar entrada a Alba y Coutinho. Si pretendía con ello Valverde darle otro ritmo al juego, lo que siguió fue decepcionante puesto que su equipo, sin Dembélé, perdió velocidad y se diluyó de manera decepcionante.

Ni la entrada de Arthur en la recta final le dio bríos al Barça, que pareció jugar sin delantero a la vista de la invisibilidad de Boateng y que redondeó una tarde decepcionante, sin más, para sumar un punto muy discreto en su caminar tranquilo hacia el título de Liga.

ESPANYOL 2, ALAVÈS 1

(EFE). El Espanyol firmó un importante triunfo contra el Alavés en el RCDE Stadium (2-1) que catapulta su sueño europeo y, a su vez, merma las aspiraciones continentales del cuadro vasco gracias a su mayor inspiración ofensiva en la primera parte y justo en la reanudación.

En el minuto 48, los catalanes se adelantaron con un 2-0, con dianas de Pedrosa y Laguardia en propia meta. El conjunto visitante se metió en el partido con un gol de Calleri y, aunque puso más presión en los instantes finales, no logró arrancar ningún punto del feudo blanquiazul.

El planteamiento defensivo del Alavés provocó un partido serio, ordenado y sin excesivas alternativas en los primeros compases del choque. Una falta directa de Jony desde la frontal y un uno contra uno de Wu Lei fueron los mejores argumentos, escasos, de ambos conjuntos en los primeros diez minutos.

El Espanyol proponía más arriba, aunque la solidez de los de Abelardo era inalterable. Aún así, algunas carreras blanquiazules, como una el minuto 14 de Borja Iglesias, inquietó a la zaga vasca. De hecho, justo después el colegiado anuló un gol del ‘Panda’ por fuera de juego.

La insistencia tuvo premio y lo recogió Pedrosa. El lateral izquierdo aprovechó una gran asistencia de la banda y superó al portero con un disparo cruzado en el 19.

El canterano, señalado por parte de la afición tras el derbi contra el Barça por intercambiarse la camiseta con Messi, celebró el tanto señalándose el escudo.

No todo fueron buenas noticias para el Espanyol, que en el 25 lamentó la lesión de Rosales: entró Javi López. El Alavés, por su parte, estaba obligado a adelantar la presión. Manu García examinó en varias ocasiones a Diego López, pero el gallego se mostró muy seguro. No hubo sorpresas antes del descanso.

El Espanyol salió a morder en la reanudación. Darder apretaba, pero el segundo lo fabricó Borja Iglesias. En el minuto 48, el Panda intentó un centro que Laguardia, al intentar despejar, envió al fondo de la red. El colegiado, tras consultar con el VAR, permitió que subiera al marcador.

El anfitrión había hecho más méritos para disfrutar de esta ventaja. La diferencia en el electrónico le permitió ir a más y gustarse en el juego.

Pero cuando más sueltos estaban los de Rubi, más afilado se mostró el Alavés: diana de Calleri en el minuto 56. El VAR, de nuevo, intervino. La decisión se hizo esperar mucho.

Finalmente, 2-1, que llegó tras un centro desde la banda de Jony, lanzó al cuadro de Abelardo. Volvía a colarse en el partido. Los locales, tras minutos de leve incertidumbre, equilibraron el compromiso en el RCDE Stadium. El conjunto visitante lo intentaba con centros laterales y saques de esquina, sin éxito.

El reloj avanzaba sin que el dominio blanquiazul temblara. Abelardo intentó cambiar la tendencia con un doble cambio: entraron Wakaso y Twumasi. En el último cuarto de hora, el Espanyol rebajó los riesgos arriba e intentó suavizar las revoluciones. De hecho, Duarte apuntó la zaga catalana en los últimos capítulos.

El árbitro marcó siete minutos de tiempo añadido. Suficiente para que ambos porteros atajaran ocasiones claras y para que los locales suspiraran con un tres contra dos claro, que acabó en nada. El encuentro concentró mucha tensión en este tramo, aunque el marcador no se movió.

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