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18 febrero, 2020

Boxeadores profesionales intentan sin éxito llegar a Tokio 2020

El boxeo amateur como paso previo al profesional. Una puerta abierta a un primer gran contrato. Así se ha visto durante mucho tiempo a las dos modalidades del noble arte.

La formación y el sueño olímpico compartían camino, pero antes de Río 2016 todo cambió. Aunque AIBA permitió a los profesionales ir a los Juegos, las amenazas de los organismos que regulan el pugilismo rentado les frenaron. Ahora, con AIBA fuera (el COI organiza la competición en Tokio) y solo con la oposición del CMB (los sacará de sus listas dos años), muchos púgiles han sopesado la idea de acudir a los clasificatorios… pese a que a la hora de la verdad pocos se han atrevido. La transición no es fácil y los batacazos no han tardado en llegar.

Yésica Nery Plata e Irma Sánchez, ambas excampeonas mundiales interinas AMB, se quedaron sin plaza para ir al Preolímpico con México. Mientras, la excampeona mundial y plata continental en Alcobendas Maiva Hamadouche (Francia), la europea Sanae Jah (de origen marroquí, residente en Bélgica) o el exretador mundial Mateusz Masternak (Polonia) ya están notando en torneos previos la dificultad de su órdago.

“En el boxeo amateur la preparación debe ser más explosiva, ya que es más rápido y vas enlazando acciones. En profesionales buscas una estrategia y bajas la velocidad”, apunta Rafa Lozano, seleccionador nacional y doble medallista olímpico.

Por tanto, el tiempo de adaptación que necesita un profesional sin un amplio pasado amateur es muy largo. Delfine Persoon, excampeona mundial, lleva meses entrenándose con la selección belga para intentar acudir al Preolímpico sin garantías. boxeo olímpico y que tras una amplia carrera lo turnen con el profesional,  Cambiar el paso a poco tiempo de los Juegos es complicado. ¿El futuro? Otro modelo.

“Creo que el formato que se impondrá será un híbrido. Púgiles que estén en el alternando los conceptos necesarios para cada evento o combate que disputen”, dice Lozano. Con el modelo actual, el sueño de ver profesionales en los Juegos se complica. De momento, sufren un batacazo.