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10 septiembre, 2020

La paliza de Dominic Thiem y una gran semifinal frente a Medvedev

Implacable, Dominic Thiem no dejó ninguna duda sobre su candidatura en busca de ese primer título de Grand Slam que está en juego en este US Open 2020, y al que sólo le quedan cuatro aspirantes en carrera. El austríaco, número 3 del mundo y segundo favorito en Flushing Meadows, resolvió de manera contundente su duelo de cuartos de final contra el australiano Alex de Miñaur por 6-1, 6-2 y 6-4, y así se quedó con el cuarto y último pasaje a las semifinales del segundo Grand Slam de la temporada.

Así, el viernes se pondrán en juego los dos tickets para la final masculina, a cargo de cuatro representantes de Europa. Por un lado, el alemán Alexander Zverev (5° favorito) y el español Pablo Carreño Busta (20°); del otro, Thiem y Daniil Medvedev (3°). Más temprano, en un duelo ruso, el finalista del año pasado se impuso a Andrey Rublev por 7-6 (8-6), 6-3 y 8-6 (7-5).

Entre estos cuatro mencionados surgirá un flamante campeón en los torneos más trascendentes del circuito mayor, en un certamen marcado por las ausencias de Roger Federer (operado, volverá en 2021) y Rafael Nadal, y la caída por descalificación de Novak Djokovic, el máximo favorito de la competencia neoyorquina.

En un duelo intenso, Thiem fue más agresivo y desequilibró con 43 tiros ganadores contra apenas 17 del australiano; del mismo modo, ese juego le permitió presionar y generar más chances de quiebre (13, con 7 convertidas). Como punto por mejorar acaso le quedó el primer servicio (59%), un factor que lo podría complicar si no levanta ese porcentaje ante Medvedev. El austríaco domina ligeramente un breve historial ante el ruso, con 2 triunfos y una caída.

A primera hora, Medvedev le ganó a su compatriota y amigo desde la infancia Andrey Rublev. El número 5 del mundo, que cayó en la final del US Open 2019 ante Nadal, sigue sin perder un set en lo que va de Flushing Meadows, y más allá de que Rublev le opuso una tenaz resistencia, se impuso en dos horas y 27 minutos de juego.

“Afortunadamente he sido capaz de cerrar todos mis partidos en tres sets, lo que ayuda mucho a largo plazo en el torneo. Así que estoy feliz por ello”, consideró Medvedev, de 24 años. El moscovita superó un trance complejo en el primer set, en el que remontó el tie-break después de estar 1-5 en la cuenta. “En un momento como ese hay que luchar cada punto, pero al mismo tiempo pensaba: bueno, probablemente se me fue el set. Tenía más posibilidades de perderlo que de ganarlo”, recordó.

“Celebro mi victoria porque fue muy dura y sentí que él podía ponerme en problemas. Andrey estaba jugando increíblemente bien”, analizó Medvedev, que además amplió su foja positiva con tres victorias contra ninguna derrota frente a Rublev.

Este US Open será el primer Grand Slam de los últimos cuatro años que tendrá un ganador distinto al ‘Big 3’ (Djokovic, Nadal y Federer). El último torneo sin no de ellos como campeón fue el Abierto de los Estados Unidos 2016, conquistado por Stan Wawrinka. Y el último nuevo vencedor en un Grand Slam también surgió en Flushing Meadows: el croata Marin Cilic, en la edición 2014.