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20 agosto, 2014

Estrella partió a Nueva York con miras al Abierto de EEUU

Santo Domingo, R.D.- Con su partida este martes hacia la ciudad de Nueva York para disputar desde la próxima semana el Abierto de Estados Unidos, la primera raqueta dominicana, Víctor Estrella, continuará haciendo historia en el tenis de República Dominicana.

Cuando entre al cuadro principal del major estadounidense, el nativo de Santiago se convertirá en el primer dominicano que logra esa hazaña.

Aunque será su tercer Grand Slam en la temporada, fueron muchos los años de sacrificio por los que pasó Estrella para ingresar a torneos tan prestigiosos.

“Ha sido difícil ser tenista en un país sin mucha tradición en ese deporte, pero eso me hace sentir más orgulloso de lo que he logrado”, relató el actual 81 del planeta a Último Set.

Ahora se ven los resultados: ser top 100, entrar a los Grand Slam, colocar a República Dominicana en el mapa mundial del deporte blanco, pero fueron siete años de férrea voluntad para mejorar cada día, y lograr la meta planteada.

“Cuando inicié mi carrera a los 26 años, inicié una carrera de sueños, donde quería ser top 100, y sabía que era posible hacerlo”, recordó.

Los 26 años es una edad tardía para que un tenista se inicie en el profesionalismo, pero a pesar de todo pronóstico desfavorable, Víctor se centró en su trabajo y empezaron a llegar los frutos.

Poco a poco, jugando torneos Futuros en Centroamérica, llegaron los títulos, y consigo el avance en el ranking mundial. Dos años después, en 2008, el nativo de Santiago tenía 10 trofeos de esas competiciones internacionales, y estuvo entre los mejores 220 tenistas del del globo terráqueo.

A esto se suma que fue el primer dominicano que participó en el cuadro principal de un Masters, al acceder desde la etapa clasificatoria en Cincinnati, y en el que enfrentó con dignidad al entonces número 10 de la ATP, Fernando Verdasco, cayendo con parciales de 6-3, 7-5.

Sin embargo, esos logros no fueron suficientes para lograr el apoyo económico necesario que pudiera catapultar su carrera hasta los niveles que él deseaba.

“Lo que hacía para costear los gastos era utilizar mis ahorros, con algunas ayudas y pagos que me hacía la Federación Dominicana de Tenis (Fedotenis)”, explicó Estrella.

Por esa falta de apoyo, el santiaguero revela que pensó en abandonar su carrera, pero sin afectar su representación del país en escenarios internacionales.

“Muchas veces pensé en dejar el tenis profesional, pero siempre estuve muy ligado a Copa Davis, y nunca quise dejarla”, explicó.

A tres años de haber iniciado su trajinar, Víctor no alcanzaba su meta principal de estar entre los 100 mejores tenistas del mundo, pero seguía sumando títulos. A finales de 2009 ganó dos Futuros en Santo Domingo.

El tiempo pasaba, y el quisqueyano llegaba a los 30 años, una edad que para los entendidos en la materia es de retiro en el deporte blanco, pero esto no mermó las fuerzas, y Estrella tuvo en 2011 uno de sus mejores años.

El 6 de noviembre de 2011, Víctor Estrella se hacía en Medellín de su primer torneo Challenger, venciendo a Alejandro Falla, un ex top 50 de la ATP, lo que lo impulsó el día siguiente hasta el puesto 163 del ranking, su mejor posicionamiento hasta ese entonces, y por primera vez entre los primeros 200 del escalafón mundial.

Víctor subía el nivel, y por fin veía que se acercaba a su anhelada meta de entrar al top 100, pero una lesión en su codo derecho lo alejó de las canchas por casi un año, distanciándose una vez más de su preciado sueño.

“En mi carrera lo peor que ha pasado han sido las lesiones, y sobre todo esa de 2012 que me mantuvo fuera ocho meses de competencia”, recordó el atleta.

Con su regreso, en la primavera de 2013, cuando ocupaba el puesto 327 del ranking, eran pocas las expectativas que se tenían con su evolución, pero en su cabeza las ideas eran más optimistas.

En su segundo torneo, jugando desde la clasificación, hizo semifinal, recuperando así 50 posiciones en el escalafón de la ATP, dando muestras de que seguía enfocado en sus prioridades.

Ese año terminó como 144, y fue campeón de los challenger de Quito, Bogotá y el Futuro F3 de Colombia.

Con los resultados de 2014, su final en Morelos y el título en Salinas, Víctor Estrella aseguró su entrada al top 100, y consigo su participación en los majors Roland Garros y Wimbledon, en los que anteriormente jugó solo la etapa de clasificación.

Una carrera en la que predomina la perseverancia, donde los logros obtenidos, más que un fin, son un impulso para ir por más, es la que ha dado a Víctor Estrella la oportunidad de situarse entre los mejores tenistas del planeta, y ser un gran orgullo para República Dominicana.