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1 junio, 2019

Jugador deja el baloncesto por el banco UBS tras graduarse de Harvard

(DIARIO LIBRE) Con 22 años, 6’6 de estatura y un currículo que incluye cuatro años en la NCAA y un Mundial Sub-19 con la selección Dominicana, Weisner Pérez pudiera perseguir una carrera profesional en las canchas a ambos lados del Atlántico.

Pero no tomará ese camino, sino que deja el baloncesto, puesto que considera que este ya le dio lo que ni él ni sus padres en sus mejores sueños fantasearon y optará por dar el salto a la NBA de los negocios.

Pérez, nacido en Chicago de una pareja dominicana en 1996, se graduó el jueves Summa Cum Laude en sociología en la prestigiosa Universidad de Harvard y ya hizo maletas para su nueva “cancha” en Park Avenue, en el distrito financiero de Nueva York.

En breve comenzará a trabajar en la división de administración de riquezas del banco suizo UBS, el más grande del mundo en esa división financiera manejando activos que superan los US$2,000 millones.

Al Horford y Melvyn López (que lo entrenó dos veces) lo felicitaron a través de Twitter.

En un artículo escrito por Pérez en The Harvard Crimson (periódico de la alta casa de estudios que hacen los estudiantes) el delantero de poder confesó que al estudiar en escuelas de sectores pobres vieron en el baloncesto, una vez llegó al octavo grado y sobresalía, un camino para conseguir una beca.

“Recuerdo orando a Dios pidiendo la oportunidad de jugar al menos en tercera división de la NCAA con el objetivo de que mis padres no tuvieran que pagar por mis estudios. Poco sabía del destino que tenía por delante”, escribió Pérez.

Su buena calificación en las aulas le hizo ganar una beca completa para estudiar el bachillerato en un prestigioso colegio privado, pero la rechazó y siguió en una escuela pública en Morton West junto a sus dos hermanos mayores con el objetivo de probar que podía salir de una zona deprimida al más alto nivel.

Su gran nivel académico, combinado con sus habilidades baloncestísticas, abrió un caudal de ofertas de becas de importantes universidades desde el segundo de bachillerato, incluyendo Harvard, la que no pensó dos veces en aceptar.

“Toda mi niñez consistió en este juego y seguro que extrañaré no jugar más baloncesto, pero no me avergüenzo de cómo cambió el viaje. Tuve el honor de poner una ciudad en mi espalda y mostrarle que es posible asistir a un lugar como Harvard, aun cuando se está en desventaja”, escribió Pérez.

En 2014, el programa de selecciones de la Federación Dominicana de Baloncesto lo reclutó para el Premundial de ese año en Colorado Spring y ayudó al equipo a clasificarse al Mundial del año siguiente en Heraklion, Grecia.

Sus números en la cancha fueron discretos; 2.2 puntos y 2.2 rebotes en 56 partidos con los Crimson, pero lo suficiente como para costearle una carrera de US$270,000 en una academia con 48 ganadores del premio Nobel, por la que han pasado 32 jefes de estado y 48 ganadores del premio Pulitzer.

DIARIO LIBRE

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