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11 enero, 2012

Recuerdan caídos en la tragedia Río Verde

SANTIAGO. El 64 aniversario de la tragedia aérea del 11 de enero de 1948 cuando el avión que transportaba al equipo Santiago se precipitó en las montañas de Río Verde, Yamasá, fue recordado en Santiago con nostalgia y lágrimas, por familiares, amigos, deportistas y sectores de la vida social de la ciudad.

 

Un acto religioso y una ofrenda floral fueron realizados a partir de las 10:00 de la mañana de hoy por la Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago (ACDS), en el que familiares y las entidades del deporte santiagués se reunieron frente al Mausoleo que guarda los restos de las víctimas del fatal accidente.

 

Con dolor fueron recordados al ser llamados en el pase de lista dentro del ritual de cada año, por el cronista Sócrates Polanco. Los fallecidos fueron Aquiles Martínez, Loro Escalante, Bombo Ramos, Chino Álvarez, Pedro Báez (Grillo A), Bebecito del Villar, Toñito Martínez, Alberto -Mimo- Estrella, Manuel (Sancho) Tatis, Papiro Raposo, Víctor Saint Clair (Papito Lucas), Antonio Dévora, Boquita Jiménez, Fernando Valerio, Yeyo Hernández, Pepillo Aybar, Maximiliano Rivera y Miguel (Tatis) Rodríguez, quienes formaban el formidable equipo Santiago de los Caballeros.

 

También a sus acompañantes Berlarminio López, Luis Luque, Luciano Hernández, Arnaldo Cabral, Manuel Tejada, Virgilio de Peña, Miguel Albaine, Enrique Diloné, Enrique Henríquez, Francisco Collado, Elpidio Victoria, Carlos Manuel Rodríguez, Ramón María Hernando y José del Carmen Ramírez.

 

Ellos formaban parte del formidable equipo Santiago, que por la calidad de sus jugadores era considerado como uno de los favoritos para ganar el torneo nacional de 1948 y muchos de ellos eran parte de la Selección Dominicana de Béisbol.

 

El equipo regresaba de Barahona, donde había dividido honores con la selección de la Perla del Sur.

 

Rafael -Fellito- Ortiz, presidente de la ACDS, dijo el mensaje de la crónica en el inicio del acto. El reverendo padre César Hilario hizo el responso por las almas de los deportistas fallecidos.

 

En esta ocasión el Orfeón de Santiago, bajo la dirección del propio César Hilario, estrenó la versión coral del soneto de Suárez Vásquez en homenaje a las víctimas de la peor tragedia deportiva de la historia nacional. Previo a la participación del Orfeón, el narrador y locutor noticioso Ramón de Luna declamó el sentido poema.