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1 agosto, 2012

Venezolano gana oro en esgrima

LONDRES. El tirador Rubén Limardo Gascón, el primer venezolano campeón olímpico desde 1968, quiso compartir su victoria en espada individual de esgrima con todo su país que “se merecía esta medalla”.

“Esta medalla es para mí pero la comparto con toda Venezuela, que se la merece. Solo espero que la gente de allí la haya disfrutado, que creo que lo han hecho porque eso es lo más importante”, dijo Gascón al término del último combate ante el noruego Bartosz Piasecki, que ganó por 15-10.

El tirador, que reside habitualmente en Polonia, también explicó con la voz quebrada que quería dedicar el éxito a todos sus compatriotas pero especialmente a su madre, que falleció el año pasado.

“Estuve pensando todo el rato en ella. Cada vez que me veía en apuros pensaba ‘vamos mi chiquitito’, unas palabras que ella siempre me decía de pequeño. Así sabía que la tenía allí conmigo. Daría lo que fuera para que estuviera aquí para compartirlo con ella pero sé que en el cielo está feliz”, lamentó.

Su madre, junto con su tío, Ruperto Gascón, que ahora es su entrenador, lo introdujeron en este deporte de pequeño y lo han guiado por un camino a veces lleno de sacrificios y asperezas que lo ha llevado a cumplir su sueño.

“Esto es imaginárselo y creérselo. Desde chiquito siempre he dicho: ‘mi sueño es ser campeón olímpico. No sé cuánto va a tardar ni cuando va a ser’, pero ha sido y con solo 26 años. Cuando uno lo desea, lo tiene en la mente y trabaja para ello, lo consigue”, dijo.

“Al lograrlo pensé: ya está, ya lo tengo. Es una experiencia inolvidable, esto va a hacer historia en Venezuela y espero que algún día sea una potencia mundial en esgrima”, añadió el atleta, que agradeció el trabajo de todo su equipo de preparación.

El tirador, que reconoció que se puso nervioso a la hora de cerrar el combate, se mostró orgulloso del sacrificio realizado para llegar hasta lo más alto del podio de unos Juegos Olímpicos.

“Durante cuatro años, mientras mi entrenador estaba en Polonia, entrené solo en Venezuela con las lecciones que me mandaba él por internet. Practiqué en pasillos y durante las primeras competiciones comíamos pan y jamón en las carreteras. Pero al final esto es lo que vale. El que no se sacrifica no se lo merece”, aseveró.

Aun con el sudor de su último duelo en la frente, el tirador venezolano aseguró que ya está pensando en Río 2016 aunque reconoció que lo primero que hará es ir a Venezuela para celebrar su cumpleaños, que es el 3 de agosto, y para hacer una buena fiesta.