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25 abril, 2020

Michael Jordan y la máquina de hacer dinero: apuestas, habanos, lujos

El magnestismo es absoluto. Su imagen encanta. Se vuelve irresistible su figura. Yates valuados en 80 millones de dólares, campo propio de golf, habanos, tecnología, apuestas, un avión privado, la mejor inversión en la historia de la poderosa Nike. Michael Jordan descansa sobre una montaña inagotable de dinero: una fortuna calculada en 1900 millones de dólares que no se detiene y sigue sumando.

La historia cuenta desde contratos modestos a relaciones con una infinidad de ceros que impresionan. Uno de los 500 hombres más ricos de los Estados Unidos. Una máquina de generar billetes.

Cada uno de los pasos que dio vinculado a sus ingresos de dinero casi siempre resultaron exitosos.

El caso más emblemático es el acuerdo que cerró con Nike, allá por 1984, que comenzó con un contrato por 270 mil dólares por año y hoy recibe ganancias superiores a los 100 millones de dólares por su marca Jordan Brand, una unidad de negocios de la firma de ropa estadounidense.

Incluso, Phil Knight, director ejecutivo de Nike, cada vez que le preguntan por el contrato de por vida que tienen con su Majestad, dice: “Firmar con Jordan fue la mejor decisión que he tomado en mi vida”. Y pensar que Adidas no cerró su acuerdo con MJ porque buscaba jugadores que estuviesen por encima de los 2,10 metros y Jordan “apenas” medía 1,98.

ETAPA COMO JUGADOR

Los números como jugador respecto a sus ingresos, uno de los temas que se toca en el documental The Last Dance, son importantes claro, pero parecen poco comparado con los contratos que firman hoy jugadores de la NBA, como por ejemplo, Stephen Curry (108 millones de dólares en los próximos tres años en salarios). Jordan, en 16 temporadas, cobró 93.800.000 de dólares en sueldos.

Lo curioso del caso es que gran parte de ese dinero lo consiguió con sus dos últimos contratos en los Bulls, casualmente uno de los temas que se trata en la serie que domina la escena y que hizo explotar la dinastía (30,1 millones en la 96-97 y 33,1 en la 97-98).

Ahora bien, cada paso que dio Jordan, después de aquella etapa de gloria con los Bulls, resultó oro en polvo, fue una auténtica lluvia de dólares. La imagen de MJ es un sello interplanetario, Nike factura 3000 millones de dólares al año por la venta de las Air Jordan, un número que impacta.

Es tan fuerte la incidencia de su Majestad que hasta sus hijos (Jeffery, Michael y Jasmine) ocupan puestos dentro de la marca deportiva.

No se detiene nunca y la calculadora no descansa.

El mal uso de su nombre tiene un costo. Son miles de juicios que tiene con empresas que usan su imagen sin autorización. Los abogados que representan a Jordan han ganado pleitos judiciales de hasta 9 millones de dólares y según Forbes, MJ ya donó más de 23.000.000 de dólares a ONG infantiles. Incluso, los US$ 4 millones que ganará por The Last Dance ya anunció que los donará para obras benéficas.

UNA VIDA REPLETA DE LUJOS

Lleva una vida repleta de lujos. Un avión privado pintado especialmente de celeste, por los colores de su universidad, en Carolina del Norte, con su símbolo de Jumpman, el 23 por su camiseta y el 6 por la cantidad de anillos pintados en varios lugares del jet. Un yate privado de 47 metros con un valor de 80 millones de dólares y mansiones que dejan sin aire. Tiene una en Charlotte con un valor cercano a los 2.3 millones de dólares y la más conocida es la que posee en Chicago, que estaba valuada en 29 millones de dólares y no la pudo vender, incluso, cuando bajó su valor a US$ 14.5 millones. Tiene 5000 metros cuadrados, nueve dormitorios y 19 baños. Sólo de seguro por sus residencias paga 100.000 dólares y unos US$ 700.000 en puestos.

Sus apuestas siempre fueron fuerte

Es dueño de los Charlotte Hornets: en 2010 compró la franquicia por 275 millones de dólares y ahora la valoración es US$ 1.050 millones. Incluso, hace algunos años aportó US$ 5.000.000 para ser uno de los 18 dueños de los Miami Marlins, de las grandes Ligas de béisbol.

Restaurantes en Chicago, en la Florida, un concesionario Nissan en Carolina del Norte, el auspicio de Gatorade, seis puros al día. Llegó a edificar una sala especial en una de sus mansiones, con un sistema de extracción de humo, para poder fumar sus Partagas que cuestan unos US$ 100 cada uno, muy, pero muy tranquilo en el corazón de Florida.

Todo es una apuesta para Jordan.

Gana muchísimo dinero, por eso pudo comprarse un campo de golf en Hobe Sound (Florida) al que rebautizó com Grove XXIII. Allí llegó a apostar mucho dinero, desde 500 dólares a un aficionado que lo desafió a que no llegaba al green en un solo golpe hasta perder una fortuna. Según cuenta Richard Esquinas, el autor del libro “Michael y yo: nuestra adicción a las apuestas”, MJ perdió casi un millones de dólares en 10 días jugando al golf.

No se detiene, así como en el deporte buscaba desafíos, en los negocios es igual. Hace unos años, en 2018, desembarcó también en los e-sports. Según publica TechCrunch, Jordan es el líder de un grupo inversor que destinó 26 millones de dólares para adquirir aXiomatic, la dueña de la franquicia TeamLiquid, un equipo de video juegos que está valuado, según Forbes, en los 200 millones de dólares.

Una máquina de generar billetes y un jugador activo en el mundo de los negocios. Michael Jordan es un animal competitivo adentro y afuera de la cancha, aunque parece que cuando se trata de millones, para MJ no hay ningún “último baile”.

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