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50 ANIVERSARIO PELEA CASSIUS CLAY VS SONNY LISTON

(El Universal) En 1961 a la policía de Miami Beach le resultaba sospechoso un fornido joven negro que cruzaba corriendo con pesadas botas de construcción el puente que une la playa con la ciudad. Tres años después ya lo conocían bien, sobre todo aquel 25 de febrero de 1964 en que nació la leyenda de Cassius Clay, reseñó dpa.

Hace hoy justo 50 años, Clay ganó en seis asaltos a Sonny Liston y logró su primer título de boxeo de los pesos pesados.

Fue también el último título de Clay, que al día siguiente, con el mundo a sus pies, anunció que se convertía al Islam y que se cambiaba el nombre por el de Mohamed Alí. Se llamara como se llamara, se empezaba a forjar el mito del boxeador más grande de todos los tiempos.

“Nadie pensaba que Cassius Clay tenía el más mínimo chance de ganar a Liston. En esa pelea gana inesperadamente. Ahí nace Mohamed Alí”, aseguró Ramiro Ortiz, historiador del boxeo, director del museo History Miami y que con 14 años vio cada día cómo Clay y después Alí creaban un mito en el gimnasio de la Calle 5 de Miami Beach.

Clay llegó a Miami a finales del año 60, ya convertido en campeón olímpico, pero aún así desconocido y poco valorado. Sus managers lo pusieron en manos del entrenador Angelo Dundee, que regentaba el gimnasio y que ya nunca se separó de Alí, y de su hermano, el promotor Chris Dundee.

El joven púgil vivía en la zona de Overtown, de mayoría negra y donde floreció una gran escena de jazz, la lucha por los derechos sociales y donde el boxeador entró en contacto por primera vez con los Negros Musulmanes.

Clay cruzaba de tierra firme a la isla de Miami Beach corriendo con sus pesadas botas para fortalecer más los músculos de las piernas, entrenaba hasta que Dundee lo echaba del gimnasio y regresaba a casa también a pie.

A comienzos de los años ’60, Miami Beach se convirtió en el foco de turismo que aún es hoy en día. Los negros podían trabajar allí, pero no residir. Los barrios, los hoteles y hasta la playa estaban segregados. Por ello Clay, al principio, resultaba sospechoso para la policía. Como todos los afroamericanos.

Angelo Dundee fue puliendo el talento del joven Clay, ese movimiento de pies que le hacía “volar como una mariposa” en el ring, todo lo contrario a Liston, hierático pero de poderosa pegada.

Y Chris Dundee logró organizar la pelea en el Miami Beach Convention Center, aún de pie hoy en día, el 25 de febrero de 1964 ante casi 9.000 personas.

Ambos hermanos Dundee taparon la relación de Clay con los Negros Musulmanes y con el líder Malcolm X, considerado entonces por los blancos como un agitador, para no poner en peligro el combate.

Liston, el campeón, era el favorito 8 a 1. “¿Para qué entrenar duro para una pelea que no va a durar más de dos o tres asaltos?”, decía el defensor del título con una suficiencia que acabó pagando.

“Liston lo tomó muy ligero, lo tomó como un chiste”, recuerda Ortiz, de 64 años y que aquella noche no se pudo colar a ver la pelea como solía hacer. La tuvo que seguir por la radio.

Ortiz tenía dudas, pero al final confió en Clay, al que veía entrenar a diario. Consiguió cinco dólares, los apostó y ganó 30. Liston, que en el cuarto asalto rocío sus guantes con una sustancia para tratar de cegar a Clay, arrojó la toalla antes del séptimo asalto.

“Soy lo más grande que ha habido sobre la tierra… He sacudido el mundo”, dijo Clay, de 22 años, en su famosa frase tras el combate.

Al día siguiente ya no había que ocultar sus vínculos con Malcolm X. Ya era más grande que Malcolm X. Y gritó al mundo su conversión al Islam y su cambio de nombre.

“Una cosa es hacer el anuncio cuando eres joven y no te toman en serio. Otra es hacerlo al día siguiente con la plataforma de ser el campeón mundial” de los pesados, afirma Ortiz.

El historiador destaca una cosa de Clay/Ali por encima de todas. “Su determinación. Estaba convencido de que no había un ser humano en el mundo que le pudiera ganar”.

A partir de aquel día siguieron sus triunfos, sus peleas míticas y la transformación en un personaje subversivo para el “establishment” por su conversión al Islam, su negativa a combatir en Vietnam y su vehemente defensa de los derechos de los negros. Luego, el arresto, la sanción, la pérdida del título, el regreso al ring, su enfermedad… Una leyenda nacida en Miami hace hoy 50 años.

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